En su discurso a la nación, Costa afirmó que es "inaceptable mantener los niveles de circulación entre el público como se vio durante el fin de semana". Destacó los datos del transporte público y de las redes móviles que mostraban que durante el pasado fin de semana sólo hubo una reducción de alrededor del 30% en la circulación de personas en Portugal.

Reiteró que lo importante no es lo que se está prohibiendo, sino la importancia de que cada uno se proteja a sí mismo, a los demás y al Servicio Nacional de Salud (SNS) en este momento.

Las nuevas reglas incluyen:

La prohibición de la venta o entrega o servicio de recogida de cualquier producto no alimenticio, incluyendo tiendas de ropa.

Todas las áreas de comida en los centros comerciales deben ser cerradas, incluso para llevar.

Se prohíben todas las campañas promocionales y ventas que fomenten el movimiento de personas.

Los parques pueden permanecer abiertos pero nadie puede detenerse en estas áreas.

Los ayuntamientos deben limitar el acceso a las zonas que atraen grandes concentraciones de personas, como las riberas de los ríos o los frentes marítimos. Está prohibido el uso de bancos, parques de juegos, equipos deportivos, incluso el tenis y el padel.

Todas las empresas de servicios con más de 250 empleados tienen 48 horas para presentar una lista de sus trabajadores esenciales.

Está prohibido desplazarse entre los municipios durante el fin de semana.

Todos los establecimientos de cualquier tipo deben cerrar a las 8pm los días de semana y a la 1pm los fines de semana, con la excepción de las tiendas de alimentos que pueden permanecer abiertas hasta las 5pm los fines de semana.

El gobierno también reforzará la presencia de la policía en las calles para hacer cumplir las normas en todo el país.

"No es momento de fiestas o cumpleaños, la seguridad del país depende de todos, use una máscara, lávese las manos, mantenga la distancia social, protéjase a sí mismo y a los demás, nuestra salud y la de todos los demás está en juego", dijo Costa.