En la residencia de ancianos del Centro Popular de Lagoa, se veían sonrisas a través de las ventanas de quienes ejercían su derecho al voto. Esta nueva iniciativa para promover el voto anticipado en los asilos es una nueva forma de votar sin salir de casa para los residentes en los asilos o para aquellos que están infectados y, como consecuencia, no pueden salir de sus casas.

Al mismo tiempo, las vacunas llegaron esta semana y prometen ser un motivo de esperanza y felicidad.

"Esta es la luz del final del túnel", dice Telma Rio, directora técnica. Esta semana la casa de reposo tuvo dos momentos importantes, la votación de la elección presidencial que tuvo lugar a principios del 19 de enero y la primera fase de vacunación durante los días 20 y 21 de enero.

La votación tuvo lugar regularmente, los ancianos permanecieron en el interior; con una ventana que los separaba del personal del Ayuntamiento que recogía los votos fuera del edificio. Para este acto electoral, el director Telma fue el intermediario entre los votantes y los recolectores, garantizando el secreto de la votación.

En total, 22 personas ejercieron su derecho al voto el 19 de enero, un número que el director consideró positivo. "En el universo de personas mayores que solían ir a votar, ahora tenemos quizás el doble de personas que votan dentro del asilo. Tenemos mucha gente que quiere votar".

Esto se debe a que en todos estos años las personas que estaban psicológicamente sanas, pero tenían dificultades motrices, tenían dificultades para salir de la residencia de ancianos para votar. "En este momento es posible movilizar a los que realmente quieren votar", explicó Telma Rio.

En cuanto al proceso de solicitud, Telma dijo que era bastante simple. Además, se espera que en el futuro este tipo de votación pueda seguir garantizando que más personas en las residencias de ancianos ejerzan sus derechos y combatir el alto número histórico de abstenciones.

La felicidad de estar vacunado
Aunque no se ha producido ningún brote de covid-19 en esta residencia, las expectativas de inmunización son muy altas. "Es una lucha diaria", confiesa Telma Rio. "Tenemos todas las medidas en marcha, estamos cumpliendo, estamos controlados por las entidades, nuestro personal está al tanto, pero hay un componente llamado suerte, y esta suerte ha estado con nosotros, pero no la controlamos, y por eso la vacuna para nosotros es algo espectacular", dijo.

Los residentes suelen preguntar: "¿Cuándo llega la vacuna?", "¿Cuándo puedo salir?" Telma Rio explica: "La residencia de ancianos está cerrada y se oyen muchas noticias sobre el covid-19 y las vacunas y esto plantea dudas, pero recibimos mucha información de las entidades que ayudó a que la gente se sintiera segura". En general, la vacuna fue muy bien recibida y los que no la aceptaron tenían razones justificadas.

En los próximos 21 días, se espera que la próxima dosis llegue a la casa y hasta entonces esperarán las recomendaciones del DGS antes de tomar cualquier nueva decisión. Sin embargo, lo más importante es que este grupo, que está muy cansado de estar confinado, estará más cerca de la libertad. También todo el personal puede finalmente respirar profundamente sobre esta situación después de meses de miedo y trabajar para mantener a estos 77 residentes del hogar de ancianos seguros.

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