Hablando con la Agencia de Noticias Lusa, Ana Teresa Freitas, de la empresa portuguesa HeartGenetics, nacida en el Instituto Superior Técnico (IST), explica que la prueba, única en Europa, evalúa 88 variantes genéticas en 32 genes a través de una cosecha de saliva.

"La industria farmacéutica tiene muchos fallos terapéuticos y gasta millones en medicamentos en Europa que luego van a África o Asia y fallan en su eficacia", dijo, subrayando que tanto la eficacia del medicamento como sus posibles efectos adversos dependen de las características genéticas de cada persona.

Ana Teresa Freitas, profesora del IST, explica que un fármaco está diseñado "para tomar una determinada proteína" y que, "si esa proteína se altera, hay un fracaso terapéutico", es decir, el fármaco pierde eficacia.

La especialista señala que las personas pueden reaccionar de forma diferente a los fármacos, por varias razones: "si el metabolismo es muy rápido, el cuerpo expulsa rápidamente y hay poco efecto (del fármaco) y si es lento puede tener toxicidad, así como, por ejemplo, los genes de cada persona pueden hacer que se gane peso con un determinado medicamento, o que se tengan reacciones cutáneas".

"Por todas estas razones, algunos medicamentos son más eficaces en algunas personas que en otras", dice.

"En un año y medio construimos un panel de laboratorio en el que, a partir de una muestra de saliva que la persona puede tomar en su casa y enviar por correo, ya que no se degrada a temperatura ambiente, en el laboratorio pudimos extraer el ADN de las células e ir a una serie de posiciones del genoma para buscar, de forma agregada, toda la información que necesitamos para cinco áreas terapéuticas: cardiología, psiquiatría, tratamiento del dolor, diabetes y oncología", explica.

Con el fin de transformar toda esta información en algo que todo el mundo pueda entender, se desarrolló un software que, con la información recogida, produce un informe fácil de interpretar para cada persona.

"Es como un código de colores en el que todo el mundo sabe, según el color, si puede o no tomar un determinado medicamento. Todo ello se asocia a una aplicación móvil, de forma que la persona siempre tiene la información consigo y puede compartirla con su médico", explicó la investigadora y añadió que, de esta forma, es posible gestionar mejor la terapia.

Según los datos más recientes de Infarmed, en 2019 la autoridad nacional de medicamentos recibió más de 10.600 notificaciones de reacciones adversas a medicamentos, la mayoría de las cuales (62,7 por ciento) se consideraron graves.

Según el informe de Infarmed "Pharmaco vigilance in Portugal 25+", más de 197.000 personas mueren cada año en la Unión Europea debido a reacciones adversas a los medicamentos.