Portugal ocupa el quinto lugar entre los 10 países más caros para trabajar desde casa.

Esta investigación revela los países más caros y más baratos para trabajar desde casa. Los 10 países más caros son: Barbados, España, Alemania, Dinamarca, Portugal, Australia, Irlanda, Colombia, Reino Unido y Bélgica.

La investigación evaluó numerosos aspectos para obtener el coste mensual global de cada país, como el coste medio mensual de un paquete de banda ancha de línea fija, el precio medio de 1 GB de datos móviles, el coste de la electricidad por kWh, el coste de utilizar un ordenador portátil durante ocho horas, el coste mensual de utilizar un ordenador portátil, el coste de utilizar una bombilla durante ocho horas, el coste mensual de la iluminación, el coste de utilizar una caldera durante cuatro horas, el coste mensual de la calefacción y el coste mensual de utilizar un hervidor de agua.

Según la investigación: Portugal ocupó el quinto lugar debido a sus costes mensuales globales, que se estimaron en 309,88 euros, debido al gasto en banda ancha, datos móviles y servicios básicos como la iluminación, la calefacción y para cargar un ordenador portátil.

En cuanto a los países que se sitúan por encima de Portugal, Barbados ocupa el primer lugar, con un coste mensual global de 373,61 euros, seguido de España, con 348,81 euros, Alemania, con 337,93 euros, y Dinamarca, que se sitúa ligeramente por encima de Portugal, con 330,92 euros. Los países con un coste mensual total ligeramente inferior al de Portugal, y en sexto lugar, fueron Australia, con 284,37 euros. Le siguen Irlanda, con 272,91 euros, Colombia, con 264,62 euros, el Reino Unido, con 242,94 euros, y en último lugar Bélgica, con 238,50 euros.

La investigación también obtuvo los 10 países más baratos para trabajar desde casa, siendo Azerbaiyán el más barato con un coste mensual global de 71,42 euros. Los países que le siguieron fueron: Ucrania, con 83,54 euros; Singapur, con 97,57; Rusia, con 105,22; Turquía, con 119,25; Bangladesh, con 134,56; Argentina, con 143,49; Austria, con 149,87; Bahréin, con 169,03; y, por último, Malasia, con 169,65.

El estudio indica que "en el otro extremo de la escala, quienes trabajan desde casa en países como Ucrania y Azerbaiyán podrían pagar tan sólo 71,42 euros al mes por los mismos servicios mientras trabajan desde casa. Los costes de la banda ancha fueron de tan sólo 4,23 euros al mes en Ucrania, mientras que el coste ultrabajo de 32 céntimos por kWh de electricidad en Azerbaiyán significa que allí costará tan sólo 29 céntimos cargar un portátil cada día durante un mes".

En general, este estudio pone de manifiesto lo caro que resulta trabajar desde casa en todo el mundo, sobre todo en Portugal.
El informe destaca que trabajar desde casa ha repercutido en el bolsillo de la mayoría de la gente, en términos de uso de la banda ancha y de mantener la luz y la calefacción encendidas mientras se trabaja. Este gasto añadido se debe al "estallido de covid-19 que ha provocado uno de los cambios más significativos en nuestra vida laboral que el mundo haya visto jamás: millones de personas han dejado la oficina para trabajar desde casa. Para algunos, trabajar desde casa ya formaba parte de su rutina laboral habitual. Para muchos, es una forma totalmente nueva de hacer las cosas".