La Dra. Nils-Ola Holtze, cirujana endocrina jubilada, está muy preocupada por el hecho de que en Portugal -a pesar de ser un país generalmente soleado- la gente tiene niveles bajos de vitamina D, una situación que ha ido empeorando con las medidas de bloqueo.

"La vitamina D es una feromona vital que desempeña un papel importante en muchos procesos del organismo. Casi todas las células tienen un receptor de vitamina D, una pequeña "antena" donde la vitamina puede adherirse para realizar sus funciones", explica el doctor.

La deficiencia de vitamina D puede estar asociada a muchas enfermedades, como "la hipertensión arterial, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes de tipo 1 y 2, la mellitus y el desarrollo de coágulos sanguíneos". La deficiencia de vitamina D también se asocia a varias enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple y la artritis reumatoide. Y muchas más dolencias son más comunes en las personas con deficiencia de vitamina D", dijo la doctora Nils-Ola Holtze.

Aunque hay otras fuentes de vitamina D, la "principal fuente de vitamina D proviene de los rayos ultravioleta del sol", aclaró la doctora. Veinte minutos de exposición al sol, en brazos y piernas, sin protección solar pueden ser suficientes. Sin embargo, hay más fuentes de esta importantísima vitamina: el pescado azul, los huevos, la carne roja y otras fuentes.

Según la doctora: "En muchos países la vitamina D se añade a ciertos productos como la leche. Sin embargo, en Portugal no hay recomendaciones al respecto. Aquí se recomienda que los niños de 2 semanas a 1 año tomen suplementos, pero el 31,7 por ciento no lo hace por alguna razón".

Las principales funciones de la vitamina D son fortalecer los huesos y los dientes, prevenir la diabetes, mejorar el sistema inmunitario, reducir la inflamación del organismo, mejorar la salud cardiovascular, fortalecer los músculos y prevenir muchas enfermedades.

La importancia de los beneficios de la vitamina D se descubrió en el siglo XX: "En los siglos XVIII y XIX, el mundo estaba asolado por una pandemia, el raquitismo, una enfermedad que provocaba deformidades en el esqueleto, especialmente en los niños pequeños. A principios del siglo XX, se descubrió que la causa era la falta de vitamina D y que el tratamiento con luz solar y aceite de hígado de bacalao tenía un efecto curativo".

Desde entonces, el poder de la vitamina D en nuestra salud se ha demostrado en muchas investigaciones. Sin embargo, lo cierto es que muchas personas siguen teniendo esta carencia, incluso en Portugal. A pesar de ser un país del sur de Europa, la gente en Portugal sigue teniendo problemas causados por la falta de esta vitamina, a veces sin saberlo: "En Portugal, por ejemplo, el 30-60 por ciento de los adultos tienen una deficiencia, según un estudio de 2017", dijo el médico. En este momento, con el cierre y la obligación de trabajar a distancia, se cree que estos niveles están aumentando.

Por lo general, el grupo más vulnerable incluye: "Las personas de piel oscura en las latitudes del norte, el sobrepeso y los ancianos", explicó el doctor. Todas las restricciones que tenemos, como "no poder ir a la playa y que nos insten constantemente a quedarnos en casa y a cubrir con una mascarilla la última pequeña parte de nuestra piel expuesta al sol", podrían reducir drásticamente los niveles de vitamina D, dijo el doctor.

En Portugal no existe la costumbre de tomar suplementos de vitamina D, ya que es un país soleado. Sin embargo, resulta que incluso antes de la pandemia, muchas personas pasaban el día en espacios cerrados trabajando, y acaban por no exponerse al sol el tiempo suficiente para que la piel produzca vitamina D.

Si tal vez se pregunta si tiene falta de vitamina D, pues bien, para saberlo tendrá que visitar a un médico y pedirle que analice sus niveles de vitamina D, porque los síntomas son muchos. Sólo una breve lista de posibles síntomas incluye: crecimiento lento en los niños, arqueo en las piernas, agrandamiento de las extremidades de los huesos de las piernas y los brazos, espasmos musculares, dolores musculares, fatiga, debilidad, depresión y mucho más.

Sin embargo, antes de tomar suplementos es importante consultar a un médico y comprobar si se debe empezar o no y en qué dosis, para evitar un exceso de suplementos que también tiene efectos negativos. El aumento de la micción, la debilidad, la presión arterial alta, la sed, el picor de la piel y el nerviosismo son algunos de ellos.