"La prestación del trabajo doméstico, así como el cuidado, la vigilancia y la educación de los hijos, exclusiva o esencialmente por uno de los miembros de la pareja no matrimonial, supuso un empobrecimiento real de uno de los miembros, y la correspondiente liberación del otro miembro de la pareja", dice la sentencia a la que tuvo acceso The Portugal News.

La realización de estas tareas, permitió el enriquecimiento del otro miembro de la pareja, "ya que permite que el beneficiario resulte de esta realización, sin gastos ni contribuciones", dice la decisión del Tribunal Supremo.

"Es necesario aclarar que la decisión dictada por el Tribunal Supremo de Justicia (STJ) no condena a la devolución del valor del servicio doméstico prestado durante el período de la sociedad no matrimonial, sino en la cantidad que se consideró que este servicio contribuyó a la adquisición de bienes para el demandado, que eran y siempre será exclusivamente suya", explica AJP, presidido por los jueces Paula Ferreira Pinto.

Interpretando la sentencia, la AJP menciona que, "durante los años en los que vivieron en comunión económica, el demandado fue adquiriendo bienes que son suyos, sin embargo, también utilizando el esfuerzo que su pareja realizó a favor de la economía familiar, logrado en el trabajo doméstico".

Así -dice AJP- se juzgó que "esta prestación implicaba que no sólo no se gastaba dinero en los servicios correspondientes, sino que se liberaba al demandado de su realización, lo que le permitía dedicarse a actividades remuneradas que contribuyen a la adquisición de medios para incrementar su patrimonio".

"Una vez finalizada la sociedad no matrimonial, cesó el esfuerzo conjunto de la pareja asociado a dicho patrimonio, y, en consecuencia, la condena está en la devolución de la cantidad en que se cuantificó la aportación de la mujer, traducida en la prestación de trabajo familiar, para la adquisición de bienes familiares que no son propiedad de la mujer", señala también el AJP.

La ACP también menciona que este acuerdo no es nuevo desde el punto de vista legal y jurisprudencial, ya que el instituto en cuestión es muy antiguo, y el "enriquecimiento civil sin causa" está previsto en el Código Civil de 1996. El presidente del Colegio de Abogados de Portugal (OA), Luís Menezes Leitão, comparte la misma opinión diciendo que "la cuestión no es exactamente nueva, ya que esta aplicación del instituto del enriquecimiento sin causa en la doctrina y la jurisprudencia ya había sido defendida". La única diferencia en este caso fue "el alto valor de la premisa".

Por otra parte, la Asociación Portuguesa de Mujeres Juristas (APMJ) también se congratuló de la "valoración del trabajo doméstico" que contiene la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y que, en su sentido, constituye "una innovación en el ordenamiento jurídico portugués" en la materia.

La representante de la APMJ, Joana Pinto Coelho, subrayó que, a pesar de que este derecho está escrito desde la reforma del Código Civil (2008) -artículo 1676 nº2-, al prever "la valorización del trabajo realizado relacionado con el cuidado de la familia y del hogar", o sea con las tareas domésticas, la norma "en la práctica no tuvo consecuencias" y hubo una falta de aplicación de la misma.

A pesar de que la sentencia del TSJ no crea un precedente, ni es vinculante para los tribunales, como en otros países puede ser utilizada como "orientación jurisprudencial", y "todas las futuras decisiones [judiciales] pueden ser confrontadas con esta [STJ]", explica Joana Pinto Coelho.
En el caso que ahora analiza el TSJ, la mujer pedía al menos 240.000 euros pero, en primera instancia, el Tribunal de Barcelos consideró que no había lugar a pagar cantidad alguna por el trabajo doméstico de la mujer.

La mujer recurrió al Tribunal da Relação, que aceptó su razonamiento, fijando la indemnización en 60.782 euros. El hombre recurrió al TSJ, que confirmó la decisión de la instancia.

El STJ dijo que "el trabajo doméstico, aunque siga siendo extrañamente invisible para muchos, tiene evidentemente un valor económico y se traduce en un enriquecimiento en ahorro de gastos".