El proceso de exención de impuestos tiene que ser aplicado 12 meses desde la fecha en que dejó el Reino Unido y empezar a contar 20 días hábiles desde el día en que trajo su vehículo a Portugal. Esto significa que debe tener su residencia aplicada así como su dirección fiscal en Portugal actualizada.

Para iniciar este proceso, debe tener al menos 18 años y el vehículo tiene que estar registrado a su nombre durante un mínimo de 6 meses antes de trasladarse a Portugal, calculándose desde la fecha en que se firmó el contrato de leasing o desde la fecha en que se emitió la matrícula del vehículo.

Existen varios documentos para aplicar este proceso, a saber: Certificado de Inspección del Vehículo; Certificado de Homologación del Vehículo por parte del IMT; Certificado de Conformidad Europea del fabricante del vehículo o de profesionales como EuroCoc; Certificado de Matriculación; Declaración de Importación de Aduanas; Documentos que acrediten su residencia como facturas de agua, electricidad; Certificado de Residencia que declare la fecha emitida por el país de residencia por parte de las autoridades de su país de residencia (Ayuntamiento/Embajada/HMRC/Fiscalidad).

Después de tener los documentos necesarios en su poder, la solicitud tiene que hacerse en la página web de la Agencia Tributaria. Por lo tanto, asegúrese de tener acceso al Portal con su número fiscal y contraseña para proceder.

Si consigue realizar este trámite y ser eximido del impuesto de importación por la aduana, deberá obtener un número de matrícula para el vehículo en el IMT, seguido del Certificado de Registro adquirido en la Oficina de Registro de Vehículos - Conservatória do Registo Automóvel.

Una vez conseguida la exención fiscal, recuerde que no podrá vender, alquilar o prestar su vehículo durante un período de 12 meses, a partir de la fecha de concesión de la matrícula portuguesa.

Si no cumple con todos los requisitos y su solicitud es rechazada, sólo tiene 30 días para indicar lo que pretende hacer con el vehículo, ya sea pagarlo o llevarlo de vuelta al país donde está matriculado, o las autoridades portuguesas pueden considerar que el vehículo está en territorio portugués de forma ilegal.

No obstante, si tiene algún problema o dificultad para matricular su coche en Portugal, le recomendamos que recurra a los servicios y al asesoramiento de un abogado que le guíe en el proceso.