Cuando las terapias alternativas empezaron a surgir en Occidente, a menudo se miraban con recelo y muchos de los terapeutas no estaban certificados al cien por cien. Sin embargo, hoy en día, algunas clínicas privadas han empezado a integrar las terapias alternativas en su práctica clínica, debido a sus resultados probados, su certificación y su creciente credibilidad.

Es lo que está haciendo ahora Jorge Martins, socio director de la Clínica AntiAging de Praia da Marina, una nueva clínica que ha comenzado con dos conceptos: el enfoque médico convencional y el bienestar.

"Ahora que las áreas están debidamente autorizadas, con requisitos legales específicos que cumplir, estudios con hechos probados e información específica, el público también está aumentando su nivel de confianza", dijo a The Portugal News.

El 70% de sus clientes son extranjeros, por lo que están acostumbrados a trabajar con portugueses y extranjeros, lo que le ha demostrado a Jorge Martins, a través de su experiencia, que el nivel de confianza en las terapias alternativas es mayor en la comunidad extranjera, que está más acostumbrada a estos enfoques en algunos de sus países, en los que la integración de ambas prácticas es más común.

"Es normal que en algunas partes del mundo haya un fisioterapeuta y también un osteópata licenciado, por ejemplo, o un quiropráctico, son áreas que en otros países están más integradas y por lo tanto la mentalidad del público extranjero también es más abierta", dijo Jorge Martins a The Portugal News.

Entre las terapias alternativas más populares en este momento están la quiropráctica, la acupuntura, la medicina china, los masajes y el drenaje linfático manual.

Lo mejor de los dos mundos

Como decíamos, la clínica tiene dos vertientes, el componente médico, que es su actividad principal (que se basa fuertemente en la cirugía plástica, la medicina estética, la cirugía capilar y muchas otras nuevas consultas médicas), y un componente de bienestar, más relacionado con los terapeutas alternativos, con unas 15 especialidades.

Primero, dijo, empezaron a trabajar con la cirugía plástica, luego con la medicina estética, pero con el paso de los años Jorge Martins y su equipo se dieron cuenta del valor que pueden aportar a la clínica nuevas áreas diferentes, porque todas participan en el proceso, como es el caso, por ejemplo, de la nutrición, los análisis clínicos y las terapias de bienestar.

En este momento, la acupuntura y la medicina tradicional china están experimentando un aumento de la demanda: "En estas áreas específicas tenemos a la Dra. Ana Lares, que es anestesista pero acabó haciendo un curso de acupuntura y medicina tradicional china. Ella cree que estas terapias médicas y alternativas pueden complementarse muy bien. Como anestesióloga da consulta de dolor y como terapeuta utiliza también sus conocimientos de medicina tradicional china y acupuntura (áreas en las que también se graduó) para el tratamiento del dolor, ofreciendo un tratamiento muy completo".

La preocupación por el antienvejecimiento

El antienvejecimiento, concepto que da nombre a la clínica, viene de 14 años de trabajo en el área médica en el Algarve -principalmente en cirugía plástica y medicina estética- y del reconocimiento de la importancia del envejecimiento con la calidad de vida. Actualmente, con el aumento de la esperanza de vida, esto nunca ha sido tan importante.

"A todo el mundo le gustaría vivir entre 100 y 120 años, pero si no tuviéramos calidad de vida a los 70 años, el interés por pasar 30 años en una cama no existiría. Esto no se consigue si no hay una prevención y una promoción del antienvejecimiento en general", destacó.

Desde esta perspectiva de la prevención del antienvejecimiento, el bienestar es un ingrediente perfecto para unirse a la mezcla: "Por ejemplo, la Dra. Bianca Toebben, una doctora con la que venimos trabajando, en las consultas de medicina preventiva del antienvejecimiento, suele combinar su enfoque médico con una terapéutica alternativa, por ejemplo, la osteopatía. La clínica tiene esta versatilidad, un entorno en el que podemos combinar varias áreas, como las terapias convencionales y las alternativas, para ofrecer diferentes tipos de soluciones a nuestros clientes", explica Jorge Martins.

"Las terapias alternativas, al igual que otras prácticas médicas, tienen como objetivo mejorar nuestra calidad de vida y a través de la mejora de nuestra calidad de vida estamos alargando nuestra longevidad. Todo lo que sea prevenir enfermedades y promover un estilo de vida saludable contribuirá al proceso de antienvejecimiento, que es nuestro principal objetivo", destacó.

Además, la pandemia también trajo algo nuevo: una nueva conciencia global, la gente quiere sentirse más sana y físicamente preparada para afrontar cualquier problema.

"La gente ahora quiere hacer algo por sí misma, concretamente a nivel deportivo. He visto una mayor demanda de entrenamiento personalizado. No de ejercicios de musculación, sino de ejercicios físicos para mejorar nuestra salud", dice Jorge, admitiendo que quizá el cierre de gimnasios y el miedo de algunos clientes a los mismos podría contribuir a esta tendencia creciente.

Terapias alternativas: ¿qué ha cambiado?

Al principio, cuando empezaron a aparecer nuevas terapias alternativas, mucha gente era escéptica sobre sus beneficios, pero hoy en día las cosas están cambiando y Jorge cree que en los próximos años el siguiente paso es la integración.

"Con los años, creo que habrá una mayor integración de estas dos áreas, incluso en la práctica hospitalaria, porque son técnicas reconocidas, con resultados cualificados. Por lo tanto, creo que con el paso de los años y con la debida acreditación de todos los técnicos, algunas de estas técnicas que actualmente están en otros países acabarán integrándose en los servicios públicos", concluyó.