La secretaria de Estado de Protección Civil, Patrícia Gaspar, declaró: "Tuvimos aquí un suceso con un enorme potencial de destrucción, con una superficie potencial que podría haber alcanzado las 20.000 hectáreas, y los números que tenemos son, en cambio, bastante positivos y se deben a la eficacia y operatividad de todos los que combatieron este incendio, ya sea sobre el terreno, en las salas de operaciones, o en el mando regional, pero también en la sede de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil, donde toda esta operación fue supervisada desde el principio".

El incendio comenzó inicialmente durante la madrugada del lunes 16 de agosto en el municipio de Castro Marim y se creyó que estaba controlado ese mismo día a las 10.30 horas. Sin embargo, las condiciones meteorológicas adversas hicieron que las llamas volvieran a brotar y que el incendio no se declarara de nuevo bajo control hasta el 17 de agosto a las 16.02 horas.

"Nos alegramos de que no haya víctimas de este incendio, ni a nivel de la población civil ni a nivel operativo. Ha habido algunos heridos leves y esperamos que los que los han sufrido puedan recuperarse rápidamente", dijo.
La secretaria de Estado destacó el trabajo que se ha realizado con "un llamamiento constante" para que haya "una adaptación del comportamiento de toda la población en las zonas forestales" y subrayó que el incendio se produjo "en el que, hasta la fecha, ha sido el peor día en cuanto a gravedad meteorológica de este año".

"Hemos advertido que cualquier pequeña ignición, en estas condiciones meteorológicas, puede degenerar en un gran suceso y esta es la prueba de que estos llamamientos nunca son excesivos", advirtió.

Patrícia Gaspar también destacó el trabajo que han realizado Protección Civil y el Gobierno en la puesta en marcha de "un dispositivo totalmente integrado, cada vez más robusto", que está "garantizando buenos resultados".

"Todos tenemos que estar algo satisfechos -no por el incendio, que evidentemente deseamos que no se haya producido- sino porque, teniendo en cuenta las consecuencias que podría haber tenido, el balance es algo positivo", concluyó.

El incendio afectó a una "superficie estimada de 6.700 hectáreas, ya [calculada] con el sistema Copernicus, de la Unión Europea", una cifra que representa "el duro trabajo" de los operativos que lucharon contra el fuego, frente a la quema de unas "potenciales 20.000 hectáreas" que se preveía que alcanzarían las llamas.

Mueren animales en un refugio ilegal

Aunque no hubo pérdidas de vidas humanas a causa del incendio, muchos animales perecieron entre las llamas, incluidos los que estaban alojados en un refugio ilegal de la zona.

El ministro de Medio Ambiente y Acción Climática afirmó que la muerte de animales en el refugio ilegal de Vila Real de Santo António es "inaceptable", y subrayó que la apertura de una investigación administrativa permitirá determinar responsabilidades concretas.

En declaraciones a Lusa, el ministro João Matos Fernandes lamentó la muerte de más de una docena de animales.

"En primer lugar, lamento profundamente lo ocurrido y condeno a quienes, aun teniendo responsabilidades añadidas por tener animales a su cargo, no [saben] ser diligentes y permiten que estas cosas sucedan", dijo.

El ministro también destacó la importancia de que se abra la investigación administrativa por parte del Instituto para la Conservación de la Naturaleza y los Bosques (ICNF) para que se investiguen las responsabilidades concretas, ya que esto está constituido como un delito.

"Esta investigación es importante para intentar aprender de este caso y que otros que existan sean descubiertos y debidamente inspeccionados. Es importante entender lo que pasó, entender cómo, a escondidas de las entidades nacionales, puede haber un refugio completamente clandestino. Es inaceptable que esto ocurra", subrayó.

El ministro también hizo un llamamiento a las entidades que tienen animales a su cargo y no tienen licencia para pedir ayuda.

"El llamamiento es que todas las entidades -porque nadie sabe dónde van a ocurrir los incendios- que tengan animales a su cargo, aunque no tengan licencia, pidan ayuda al ICNF, a las autoridades locales. Luego nos ocuparemos de la concesión de licencias, pero por ahora hay que proteger estas vidas", subrayó.

Campo de golf afectado

En total, 81 personas fueron evacuadas durante el incendio, pero gracias al trabajo de los bomberos y los equipos, pocos edificios quedaron destruidos.

Uno de los lugares que quedó destruido fue la cafetería del Monte Rei Country Club, sin embargo, el director del club dijo a Lusa que a pesar de que el incendio fue "un gran susto", afortunadamente sólo se quemó un edificio y el club espera reabrir el fin de semana.

"Pensábamos que el fuego iba a pasar de largo, pero hubo un frente que se desarrolló hacia nosotros a última hora de la tarde [del lunes] y, con fuertes vientos, entró rápidamente en la finca, afectando a algunas zonas del campo de golf y continuando hacia el sur. Básicamente, cruzó de norte a sur", dijo Salvador Lucena.

En ese momento el resort tenía 70 huéspedes: "Las autoridades presentes les aconsejaron que se fueran. Hubo gente que se fue, otros optaron por quedarse", dijo Salvador Lucena, subrayando que los bomberos estuvieron presentes en el lugar durante toda la noche.