Paulo Santos, que también es presidente de MAPiNET, cita un informe de la consultora británica MUSO, que muestra que en Portugal, el año pasado, "hubo más de 55 millones de visitas a sitios web ilegales", tras el cierre.

"Son cifras perfectamente demoledoras" y "representan un aumento del 47 por ciento en relación con las películas, por ejemplo, y del 28 por ciento en relación con las series y programas de televisión, así como con el fútbol en streaming", que "también tiene efectos muy graves en lo que es la explotación normal de los operadores que compran los derechos de las retransmisiones deportivas y que tienen enormes consecuencias", subraya.

En la actualidad, "yo diría que con esta actividad y con este crecimiento de la piratería se está perjudicando mucho a los titulares de derechos, a los productores y a los autores, pero también a las propias televisiones y operadores de cable", señala. Y es que la piratería también utiliza la IPTV y muchos creen que están "adquiriendo un servicio perfectamente legítimo, pero lo cierto es que hemos adquirido a través de auténticas organizaciones como una caja" que permite "acceder a dos mil canales en todas las televisiones", ejemplifica. Con ello, "tenemos acceso a vídeos, películas, todo y esto es piratería y este tipo de piratería ha sido perjudicial porque se hacen menos suscripciones".

Paulo Santos dice que se habla de "más de 400.000 usuarios de este tipo de piratería" y, una vez más, estos números son bajos. Según el director general de Fevipe, esto tiene consecuencias para los contenidos deportivos y la cultura en general, porque si se piratean los contenidos, se vende menos publicidad y con menos publicidad hay menos dinero para invertir. Se trata de un efecto "bola de nieve" que también repercute en la creación de empleo en las industrias culturales y también en la recaudación de impuestos: "Ahora mismo, los usuarios de la piratería no autorizados por los titulares de los derechos no son las clases bajas, estamos hablando de clases medias y medias altas incluso en algunos casos", informa.

En algunos casos, la piratería se realiza porque quieren ver cosas nuevas, en otros porque "tienen una actitud de falta de respeto a la propiedad intelectual clara, olvidando que con ese tipo de actitud, el día de mañana pueden estar perjudicando el trabajo de un familiar, porque no es'no sólo los que trabajan en las películas, ni sólo los que trabajan en la televisión y en las agencias de publicidad, es todo un conjunto de personas que están involucradas en esto, y cuando hablo de ética social, es precisamente esta conciencia la que deben tener las personas", dice Paulo Santos.

Según el funcionario, "hay un juicio de censura muy débil respecto a este crimen". La gente "tiene que darse cuenta de una vez por todas de que esto es un delito, que hay que protegerlo y, además, no venir con la conversación de 'ah, es muy caro'", porque "no lo es", refuerza.

Las películas y las series son los contenidos más pirateados en Portugal, seguidos del fútbol, según el funcionario.