Según SIC Notícias, en Alemania está en marcha una campaña contra los cultivos superintensivos en el Alentejo y el Algarve, especialmente relacionados con los frutos rojos y los aguacates.

La activista alemana Friederike Heuer insta a los consumidores a boicotear los productos procedentes de estos cultivos superintensivos, afirmando que los cultivos consumen la poca agua que hay, degradan el suelo y explotan a los "esclavos modernos de Asia, África y Europa del Este".

La asociación de fruticultores de Odemira y Aljezur ha lamentado la campaña: "Puedo hacer un primer comentario, que es, por supuesto, lamentar este tipo de campañas", dijo a Lusa Luís Mesquita Dias, presidente de la Asociación de Horticultores, Fruticultores y Floricultores de los Municipios de Odemira y Aljezur (AHSA).

El responsable lamentó también que, aunque la campaña se desarrolle en Alemania, haya sido "alimentada" por otras "relativamente idénticas" en Portugal, por "personas que, sabiendo que la excepción no es la regla, dan al país, a la región y al sector una imagen que no se corresponde efectivamente con la realidad".

Preguntado por Lusa sobre si teme que la campaña pueda perjudicar las ventas de las frutas producidas en los municipios de Odemira y Aljezur, concretamente las exportaciones a Alemania, Luís Mesquita Dias respondió que "mentiría" si no temiera "algunas implicaciones".

El funcionario dijo que AHSA sabe que "la mayoría de los consumidores ya están muy familiarizados con este tipo de campaña de demonización de algunos productos y algunas prácticas" y, por lo tanto, admite que la campaña alemana "puede tener un impacto momentáneo" en "algunos consumidores".

Desde el "punto de vista de la reputación", Luís Mesquita Dias subraya que es "profundamente desagradable" para la AHSA ver los nombres de Portugal, la región, la asociación y sus miembros "maltratados en público".

Pero si la AHSA, "con la ayuda" de Portugal Fresh -Asociación para la Promoción de Frutas, Hortalizas y Flores de Portugal- y de AICEP -Agencia para la Inversión y el Comercio Exterior de Portugal-, "sigue informando sobre lo que se hace en el país, la gente se dará cuenta de que lo que se describe no se corresponde con la realidad, al menos en general y en la mayoría de los casos".

Luís Mesquita Dias también argumentó que el sector y las empresas asociadas a AHSA están "concienciados y tranquilos en cuanto a las buenas prácticas, que son de muy alta calidad, tanto en el sentido medioambiental como laboral".

Añadió que están "muy comprometidos en ayudar a resolver el problema de la vivienda" de los inmigrantes que trabajan en las explotaciones.

Se trata de "un problema que, en gran medida, debería ser resuelto por las entidades públicas", pero que las entidades privadas "están corresponsabilizándose y tratando de ayudar a resolver", subrayó.

"Tenemos que seguir trabajando como lo hacemos, recabar toda la información objetiva posible para contrarrestar con hechos lo que entendemos que es una calumnia y esperar que los consumidores tengan la sensatez de seguir comprando nuestros productos de calidad", concluyó.

Por su parte, el Movimento Juntos Pelo Sudoeste (JPS) se ha congratulado de la campaña y ha vuelto a pedir la intervención de Bruselas.

"Esta campaña es la continuación de varios esfuerzos" que el movimiento JPS ha realizado "en los últimos años" para que "otros activistas del centro de Europa levanten la voz" y "llamen la atención" sobre el problema "de la explotación de la agricultura intensiva en el Bajo Alentejo", dijo Fátima Teixeira a Lusa.

Teixeira dijo que es importante que otras organizaciones internacionales adviertan de la "explotación humana" y del "agotamiento de recursos como el agua" debido a la agricultura intensiva en estas zonas.

"Esperamos que esta acción, que se está llevando a cabo en Alemania, dé más frutos y se extienda por todo el centro y norte de Europa", añadió.