Los últimos datos revelan que, tras varias semanas en la categoría roja (referida a los territorios en los que la tasa acumulada de notificación de casos de infección en los últimos 14 días varía de 75 a 200 por cada 100.000 habitantes o es superior a 200 e inferior a 500 por cada 100.000 habitantes y la tasa de positividad de las pruebas es del 4% o más), todas las regiones del Portugal continental han pasado a ser ámbar, lo que supone una mejora del "riesgo alto" al "riesgo moderado".

Sin embargo, no han sido tan buenas noticias para las Azores, que han salido de la lista verde y han vuelto a la zona ámbar.

Los mapas de la agencia europea siguen un sistema de semáforo, empezando por el verde (situación favorable), pasando por el ámbar, el rojo y luego el rojo oscuro (situación muy peligrosa).

Sirven de ayuda a los Estados miembros sobre las restricciones que deben aplicarse a los desplazamientos dentro de la Comunidad.