De hecho, muchos de los traumas, ansiedades y miedos de los adultos se siembran en la infancia y la baja autoestima subyace a muchos de estos miedos y ansiedades. De este modo, el yoga ha introducido nuevas herramientas para enseñar a los niños a lidiar con el estrés y convertirse en adultos más felices.

En este sentido, es a través de programas de yoga en la comodidad de los hogares de los niños que Tânia Costa, profesora de yoga para niños, quiere ayudar a estos niños a enfrentarse mejor a los retos cotidianos y a mejorar su autoestima.

Cuando un niño o un adolescente empieza a mostrar signos de inseguridad, "los padres suelen pensar que esto pasará pronto, pero si no se hace nada, sólo empeora", afirma.

Beneficios del yoga para niños

El yoga ayuda a enseñar a respetar el propio cuerpo: "A nivel físico, el yoga fortalece los músculos, mejora la coordinación y el equilibrio. Además, previene los problemas de mala postura, lo que es importante hoy en día, porque todos los niños tienen una mala postura debido al uso de los teléfonos y el ordenador", dijo Tânia Costa, que actualmente trabaja con niños de entre cinco y 14 años.

En cuanto a los beneficios para la salud mental, "el yoga fomenta la atención, la conciencia y la concentración, así como la paciencia, el respeto y la tolerancia", explicó. Todo ello acaba mejorando los resultados escolares, ya que si un niño está menos ansioso por el futuro y más seguro de sí mismo, estará más motivado para estudiar.

Sustituir el tiempo de juego por el yoga

Tânia tiene su sede en Portimão (Algarve), pero durante la pandemia empezó a trabajar al cien por cien en línea y lo que al principio parecía una locura y daba miedo se convirtió rápidamente en una gran experiencia. Por eso, incluso con la facilidad del cierre, piensa seguir con el nuevo formato.

"Pensaba que las clases online no iban a funcionar, pero al contrario, ahora tengo más alumnos y de todas partes. Además, según los comentarios de los padres, sus hijos van mejor. Quizá porque están en casa, se sienten más seguros y comparten mucho más lo que sienten en la escuela y las dificultades que encuentran", dice Tânia.

"Aparentemente, lo que parece una actividad más para que los niños estén expuestos al ordenador, en realidad ha sustituido el tiempo que dedican a los videojuegos por el yoga y eso ha sido sorprendente", destacó.

Yoga para niños frente a yoga para adultos

Aunque los beneficios son similares, el yoga para niños no es lo mismo que el yoga para adultos, ya que requiere mucha más creatividad por parte del profesor.

"En resumen, el yoga para niños es diferente del yoga para adultos. La base es la misma, pero los niños no tienen que sentarse en silencio en la esterilla. Toda la clase es dinámica y se hace a través de movimientos, canciones e historias. Cada gesto y cada respiración tienen un propósito y están diseñados para guiar al niño de forma fluida. El niño se queda callado, no porque tenga que estarlo, sino porque está jugando".

"Yo puedo hacerlo"

Desde su punto de vista, a los niños y adolescentes les encanta hablar, pero no se sienten suficientemente escuchados. Por eso, Tânia Costa decidió crear un nuevo proyecto: "Eu sou capaz", que en español significa "Yo puedo hacerlo". En este proyecto combina cuatro componentes en una sesión de yoga - tres de ellos vinculados a la práctica (meditación, mindfulness y el propio yoga) y una cuarta herramienta que consiste en un coaching que les ayuda a conseguir técnicas de liberación emocional, y a descubrir cómo aprender a enfrentarse a los exámenes, a las relaciones sociales y a sí mismos.

El enfoque puede diferir entre las clases grupales y las individuales. En las clases de grupo, Tânia hace preguntas que hacen que los niños piensen y vean diferentes perspectivas. Y en las clases individuales, utiliza herramientas de coaching aún más profundas: "Puedo trabajar más con los niños y los padres juntos. Al ser online, los padres suelen estar allí con el niño, o están al otro lado escuchando, supervisando y siguiendo lo que se hace en las clases", explica.

"Los niños tienden a dar lo mejor de sí mismos. Sin embargo, la expectativa que ponen los padres es a veces tan exigente que los niños se confunden. Y en el yoga y en el coaching vamos a trabajar mucho eso, no sólo con los niños, sino también con los padres, porque éstos juegan un papel importante en el proceso. Los niños que cuentan con un mayor apoyo de sus padres mejoran más rápidamente", declaró a The Portugal News.

Sin embargo, la gestión de las expectativas de los padres también puede ser difícil a veces: "Quieren mejores resultados escolares y por eso llevan a sus hijos al yoga, lo cual no es una falsa esperanza, porque todos estos beneficios conducen a un mejor rendimiento. Sin embargo, muchas veces los niños no son capaces de concentrarse por el miedo al fracaso, la ansiedad y la presión que transmiten los padres. Por eso es muy importante que los padres se impliquen en el proceso", concluye.