La ministra de Medio Ambiente ha afirmado que no habrá incremento en el precio de la electricidad para los consumidores domésticos en el mercado regulado en 2022 y que también habrá una reducción para las empresas.

"Estamos en condiciones de decir que no habrá aumento del precio de la electricidad para los consumidores domésticos en el mercado regulado para el año 2022 y que habrá una reducción de al menos el 30% en la tarifa de acceso a las redes para los clientes industriales", anunció João Pedro Matos Fernandes.

Matos Fernandes enumeró un conjunto de "amortiguadores" que benefician a todos los consumidores, como la eliminación del sobrecoste de la Producción en Régimen Especial de Renovables (PRE) y la eliminación del sobrecoste del Contrato de Adquisición de Energía (CAE) de la central de carbón de Pego, generando un ahorro anual de 100 millones de euros, entre otros.

"No hay duda, aunque el ERSE [regulador de la energía] hará las cuentas al final, de que los consumidores domésticos no tendrán ninguna subida el año que viene", dijo Matos Fernandes.

Aunque esta noticia ha sido acogida con satisfacción en un momento en el que los precios de la energía aumentan en todo el mundo, el partido PCP ha dicho que la congelación de los precios no es suficiente y que el Gobierno debería ir "más allá" introduciendo recortes.

En declaraciones a Lusa news, el diputado Duarte Alves dijo: "Creemos que este anuncio no hace más que confirmar la posibilidad de que el Gobierno intervenga en los precios de la energía y que lo haga, no sólo en relación con la electricidad, sino también con el gas y los combustibles".

Pero más que evitar las subidas, "que ya se suman a los incrementos que se han registrado en los últimos años y que pesan sobre los consumidores", señaló, "lo que realmente se necesita es bajar el precio de la energía", y añadió que el Gobierno debe "utilizar los instrumentos necesarios para este objetivo (...)".

El 15 de octubre, el ERSE debe presentar la primera propuesta de revisión de las tarifas eléctricas, pero, según Matos Fernandes, el Gobierno decidió adelantar parte de la revisión, ya que las cuestiones en juego preocupan "a los ciudadanos de a pie y también a los empresarios".

La semana pasada, la Autoridad Reguladora de los Servicios Energéticos (ERSE) anunció que el precio de la electricidad volverá a aumentar, a partir del 1 de octubre, en 1,05 euros al mes para la mayoría de los clientes domésticos del mercado regulado.