"En términos de producción y calidad, la campaña puede considerarse razonable en el caso del vino, pero en el de las castañas hay pérdidas de producción. Sin embargo, en ambos casos, persisten las dificultades de distribución a precios compensatorios, agravadas por el aumento de los costes de los factores de producción", señaló la CNA en un comunicado.

La producción de castañas "se ha reducido significativamente" y, a pesar del aumento del precio de producción, la cantidad pagada al agricultor "no es suficiente para compensar la reducción".

Por ejemplo, en Valpaços, distrito de Vila Real, la producción de castañas no superará los 1.000 kilos, cuando el año pasado fue de 3.000 kilos.

En el caso del vino, se espera que la producción aumente un 1%, a pesar de los descensos en algunas regiones, mientras que los precios se mantendrán bajos.

"En un año marcado por la mala climatología, por los efectos de la pandemia del covid-19, por el aumento vertiginoso de los costes de los factores de producción y por el incremento de los costes de transporte no asumidos por el comercio y la industria, es seguro que los ingresos de los productores seguirán siendo bajos", añaden.

La CNA reclama medidas que garanticen el flujo de productos agrícolas "a mejores precios para la producción" y que frenen el aumento de los costes de los factores de producción.