La Encuesta sobre el Clima 2021-2022 del BEI ha revelado las preocupaciones de los portugueses en relación con el cambio climático y el medio ambiente.

Según la encuesta realizada por el Banco Europeo de Inversiones (BEI): "La gran mayoría de la población portuguesa (77%) considera que el cambio climático tiene un impacto en su vida cotidiana. Se trata de una preocupación compartida tanto por las generaciones más jóvenes (75%) como por las más mayores (75%), lo que desmiente el mito de que el cambio climático preocupa más a los jóvenes y es un tema que divide a las generaciones.

En cuanto a la regulación, la mayoría (85%) de los encuestados portugueses está a favor de medidas gubernamentales más estrictas que impongan cambios en el comportamiento de las personas (15 puntos por encima de la media de la UE, que es del 70%).

Mientras tanto, "sólo el 5% de los portugueses sigue creyendo que el calentamiento global no se debe a las actividades humanas".

Cuando se les preguntó por la fuente de energía en la que debería basarse su país para luchar contra el calentamiento global, la encuesta reveló que la mayoría de "los portugueses están a favor de las energías renovables (83%, 20 puntos por encima de la media de la UE, 63%) para hacer frente a la emergencia climática". También se descubrió que los portugueses apoyan en general menos la energía nuclear que otros europeos (3% frente al 12%).

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Más de tres cuartas partes de los portugueses (77%) apoyarían -y en mayor medida que los europeos en general (69%)- la introducción de un impuesto sobre los productos y servicios que más contribuyen al calentamiento global. La encuesta continúa afirmando que "los encuestados portugueses también están a favor de una garantía mínima de cinco años para cualquier producto eléctrico o electrónico (95%) y de sustituir los vuelos de corta distancia por trenes rápidos de bajas emisiones (91%). También están a favor de medidas más suaves como el refuerzo de la educación y la concienciación de los jóvenes sobre el consumo sostenible (96 por ciento)".

El vicepresidente del BEI, Ricardo Mourinho Félix, ha declarado: "El 91% de los encuestados portugueses se declara partidario de sustituir los vuelos de corta distancia por trenes rápidos. La expansión de las Redes Transeuropeas de Transporte y Energía (RTE) sigue siendo uno de nuestros principales objetivos, ya que aumentan el potencial de generar comercio, fomentar el crecimiento económico e impulsar la competitividad, al tiempo que reducen la contaminación. Por eso, por ejemplo, financiamos los trenes de alta velocidad que conectan Portugal y España, facilitando la interoperabilidad y la eficiencia de las conexiones de mercancías hacia y desde el sur de Portugal.

"Debemos aglutinar recursos del sector privado e invertir en nuevas tecnologías disruptivas para alcanzar los objetivos climáticos que nos hemos marcado. Es ahora o nunca: esta es la década crítica para actuar".