En un primer momento, la Federación Pulmonar Portuguesa hizo un llamamiento para que se volviera a utilizar la mascarilla en público, incluso en exteriores, y después el Presidente de la República también declaró que se debía retomar el uso de las mascarillas.

En declaraciones a los periodistas en el Teatro Municipal São Luiz, en Lisboa, al ser preguntado por las medidas a adoptar en Portugal ante el crecimiento del número de casos y muertes por Covid-19 en Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa consideró que se debe "esperar a la reunión del Infarmed" con los expertos, prevista para el 19 de noviembre.

Preguntado, posteriormente, si entiende que se retomará el uso obligatorio de mascarillas en la calle, el jefe de Estado respondió: "Eso, por supuesto, es evidente".

Al detallar el número de casos de Covid-19 en la actualidad en comparación con el mismo periodo del año pasado, el Presidente llamó a la calma: "Considerémoslo con calma, con tranquilidad. Tenemos una vacuna que no teníamos. Y vamos a actuar en consecuencia", dijo.


Trabajo a distancia

La Federación Pulmonar Portuguesa ha pedido el regreso del uso obligatorio de mascarillas en todos los espacios públicos cerrados y también la vuelta al trabajo a distancia.

En una carta dirigida al ministro de Sanidad y a la Dirección General de Salud (DGS), la federación considera que la situación epidemiológica del Covid-19 "vuelve a ser preocupante", señalando que el índice de transmisibilidad (Rt) se mantiene por encima de 1.

"En nuestra opinión, estas medidas deberían haberse adoptado ya. No hay más que ver el informe de situación diario que se ha hecho público y ver cómo el Rt lleva cuatro semanas subiendo y desde hace dos semanas siempre está por encima de 1", dijo el vicepresidente de la Federación Pulmonar Portuguesa (FPP), Jaime Pina.

Pina advirtió que los casos seguirán creciendo y que la matriz de riesgo "ya está en rojo otra vez".

"Estos gráficos muestran que la situación de Covid-19 en Portugal se está deteriorando y continuará al menos durante otras dos semanas. Llegados a este punto, hay que aplicar medidas", defendió.

Para revertir el crecimiento de la pandemia en Portugal, la FPP pide al Gobierno y a la DGS que vuelvan a hacer obligatorio el uso de mascarillas, no sólo en espacios públicos cerrados, sino también al aire libre, cuando no se pueda garantizar la distancia adecuada.


Vacunas

La federación también aboga por acelerar el actual proceso de refuerzo de la vacunación (3ª dosis) a los grupos ya seleccionados (pacientes inmunodeprimidos y mayores de 65 años), ampliar este refuerzo a todos los profesionales sanitarios y que se acelere la administración de la segunda dosis de la vacuna a los que ya tenían Covid-19.

"El hecho de que hayamos tenido un gran éxito en la campaña de vacunación no evitará el aumento de los casos más graves, que implican más hospitalizaciones, mayor uso de cuidados intensivos y una mayor tasa de mortalidad", dice la carta, que subraya la necesidad urgente de tomar medidas para frenar la progresión de la pandemia.

La FPP también defiende que se renueven "las recomendaciones públicas sobre la importancia de otras medidas de protección individual: el distanciamiento social y el lavado y desinfección de manos".

En declaraciones a Lusa, Jaime Pina puso como ejemplo el partido de fútbol entre Portugal y Serbia, el 14 de noviembre, con más de 60.000 personas en el Estádio da Luz: "Todo el mundo estaba sin mascarilla. Incluso en un espacio abierto, la gente está codo con codo y sin máscara".

"Es uno de los ejemplos de los lugares donde debería volver a ser obligatorio el uso de mascarillas. Es dar dos pasos atrás para poder dar un paso adelante", añadió.

El primer ministro, António Costa, ha convocado para el viernes 19 de noviembre, a las 15:00 horas, una nueva reunión de políticos y especialistas en el auditorio de Infarmed, en Lisboa, sobre la situación del Covid-19 en Portugal. La última vez que se celebró una de estas reuniones fue hace dos meses, el 16 de septiembre.