Las ciudades portuguesas, del norte al sur del país, han anunciado que no habrá celebraciones de Nochevieja debido a la evolución de la pandemia de Covid-19 en el país y a las consiguientes medidas de restricción que se han puesto en marcha.

El alcalde de Lisboa, Carlos Moedas, fue uno de los primeros en anunciar la cancelación de las fiestas con la cartelera lisboeta desechada para el Año Nuevo por la preocupación de que los eventos provoquen "grandes concentraciones de personas".

El alcalde de Oporto, Rui Moreira, también reveló que no se celebrarán las fiestas de fin de año en la ciudad, debido a la situación de la pandemia. Este será el segundo año consecutivo en que se cancelan las fiestas: "Nuestra intención era tener fuegos artificiales en la playa en estas fechas, pero las circunstancias son las que son, tenemos que ajustarnos", explicó el alcalde.

También en el Norte, los fuegos artificiales y los conciertos ya han sido cancelados en los municipios de Espinho, Matosinhos, Gondomar, Vila Nova de Gaia, Braga y Guimarães. El municipio de Espinho también ha aplazado la tradicional carrera de San Silvestre, que estaba prevista inicialmente para el 8 de enero, pero que se ha trasladado al 15 de enero.

Asimismo, los 16 municipios del Algarve han decidido conjuntamente cancelar la celebración de las fiestas de Nochevieja porque no se han podido cumplir las condiciones para cumplir las nuevas medidas de Covid-19, según la Mancomunidad Intermunicipal del Algarve (AMAL).

En un comunicado, AMAL dijo que la decisión "se acordó en una reunión del consejo intermunicipal", dado el "contexto de la pandemia que se vive actualmente y la reciente evolución epidemiológica".

"Aunque estas iniciativas se llevaran a cabo al aire libre, tendrían que cumplir con una serie de directrices de la DGS, que los alcaldes afirman que no hay condiciones que cumplir, ya que implican una gran concentración de personas", dice la nota.

Algunos alcaldes decidieron mantener la tradición de los fuegos artificiales, "mientras que otros decidieron no seguir adelante, ya que también pueden reunir a la gente", por lo que también se han cancelado varias iniciativas del programa de Navidad en el Algarve.

"Conscientes de que esta decisión puede suponer limitaciones para las empresas y los comerciantes de la región, los alcaldes defienden que, en este momento, la atención debe centrarse en la protección de la salud y el bienestar de la población del Algarve", concluye AMAL.