Estas restricciones llegaron a la Asociación Portuguesa para la Protección del Consumidor (DECO), que exigió a los responsables políticos la adopción de nuevas medidas que eliminaran la posibilidad de prácticas discriminatorias por razón del lugar de residencia.

Con la presión de DECO y tras el debate en el Parlamento de Madeira, la Asamblea de la República acabó elaborando una nueva ley que prohíbe cualquier tipo de discriminación en las ventas en línea basada en el lugar de residencia o establecimiento del consumidor.

Según la DECO, independientemente del lugar de residencia del consumidor, las empresas en Portugal

- Tienen prohibido limitar el acceso de los consumidores a sus sitios web, o redirigirlos a otro sitio web sin su consentimiento;

- No pueden aplicar condiciones diferentes a las transacciones de pago en línea debido al lugar de residencia o establecimiento del consumidor.

- Deben ofrecer condiciones de entrega de sus bienes o servicios en todo el territorio portugués. Sin embargo, pueden tener condiciones diferentes en función del lugar de entrega, concretamente en lo que se refiere a los gastos de entrega o de transporte.

"A pesar del Reglamento europeo en esta materia, lo cierto es que, al aplicarse sólo en las relaciones transfronterizas, impide a muchos consumidores acceder a los bienes a nivel nacional. El geobloqueo transfronterizo estaba prohibido, pero no a nivel nacional", añadió DECO.

Según la asociación de consumidores, DECO vigilará la aplicación de la ley para garantizar que ningún consumidor que viva en Portugal sea discriminado por su lugar de residencia o de establecimiento.

www.facebook.com/AssociacaoDECO
https://twitter.com/DECOAssociacao
https://www.instagram.com/decoassociacao/
https://www.linkedin.com/company/decoassociacao/