¿Quién no quiere evitar que los bichos destruyan su jardín? Mantener a esos codiciosos bichos alejados de tus plantas y cultivos es una pesadilla, especialmente cuando se trata de seguir los protocolos orgánicos y mantenerse alejado de soluciones potencialmente dañinas, como los pesticidas convencionales.

Estas son algunas de las soluciones caseras que puedes probar, que no te harán perder dinero ni serán un peligro para ti o tus animales.

Aceite de neem

He leído mucho sobre esto. Es un aceite extraído de las semillas del árbol de neem y es un poderoso insecticida natural, capaz de interrumpir el ciclo de vida de los insectos en todas sus etapas (adulto, larva y huevo), lo que lo convierte en un gran recurso para el jardinero ecológico.

El aceite de neem actúa como disruptor hormonal y como "antifeedant" para los insectos que se alimentan de las hojas y otras partes de la planta. No es tóxico para los animales domésticos, los pájaros, los peces y otros animales silvestres, y es eficaz contra una variedad de insectos comunes de jardín, además de ser un fungicida natural para el moho del polvo y otras infecciones fúngicas en las plantas. Siga las instrucciones del envase, o empiece con una mezcla básica de dos cucharaditas de aceite de neem y una cucharadita de jabón líquido suave agitadas a fondo con un litro de agua, y luego rocíe el follaje de la planta afectada. También puede utilizarse de forma preventiva, rociando las hojas de las plantas que suelen ser asoladas por las plagas antes de que estén realmente infestadas.

Aceite vegetal

Mezclado con un jabón suave, el aceite vegetal puede ser un insecticida eficaz para insectos como los pulgones, los ácaros, los trips, etc. Para hacer un pulverizador de aceite básico, mezcle una taza de aceite vegetal con una cucharada de jabón y, cuando esté listo para aplicarlo, añada dos cucharaditas de esta mezcla a un litro de agua, agítelo bien y rocíelo directamente sobre las superficies de las plantas afectadas por las plagas.

El aceite recubre el cuerpo de los insectos y los asfixia, ya que bloquea los poros por los que respiran.

Jabón en spray

Un pesticida casero similar al spray de aceite, que puede ayudar a controlar los ácaros, pulgones, moscas blancas, escarabajos y otros pequeños insectos hambrientos. Para hacer un spray de jabón básico, mezcla una cucharadita y media de un jabón líquido suave con un cuarto de agua, y rocía la mezcla directamente sobre las superficies infectadas de las plantas. Esto funciona de forma similar a un pesticida en spray de aceite, y puede aplicarse según sea necesario por la noche o por la mañana temprano, pero no durante el calor del día.

Ajo

El ajo es bien conocido por su fuerte olor que entra en juego como insecticida natural. En realidad, no está muy claro si el ajo en aerosol y el chile en aerosol (abajo) son realmente insecticidas o son sólo repelentes de insectos, pero en cualquier caso, estos ingredientes comunes de la cocina se pueden utilizar para derribar, o incluso eliminar, las infestaciones de insectos en el jardín.

Coge dos bulbos enteros (no sólo dos clavos) y hazlos puré en una batidora o procesador de alimentos con una pequeña cantidad de agua. Deja que la mezcla repose toda la noche, cuela los sólidos y añade el líquido resultante a media taza de aceite vegetal (opcional), una cucharadita de jabón líquido suave y agua suficiente para llenar un tarro de un cuarto. Para utilizar este insecticida casero, usa una taza de la mezcla con un cuarto de agua y rocía abundantemente las plantas infestadas.

Spray de guindilla

Al igual que el spray de ajo, el spray de chile es un gran repelente de insectos casero que puede utilizarse para una variedad de plagas diferentes y puede hacerse con pimientos picantes frescos o incluso sólo con chile en polvo. Para hacer un espray con pimientos frescos, mezcla o haz un puré de media taza de pimientos con una taza de agua, luego añade un cuarto de galón de agua y ponlo a hervir. Deje que se enfríe, luego cuele la pulpa, añada varias gotas de jabón líquido y rocíe como desee. Para hacer un pulverizador a partir del polvo, mezcle una cucharada de chile en polvo con un litro de agua y varias gotas de jabón líquido suave. Esta mezcla se puede utilizar con toda su fuerza sobre las hojas de las plantas afectadas. Sólo hay que tener cuidado de que los ingredientes crudos entren en contacto con los ojos.