Puede parecer difícil rejuvenecer una habitación aburrida, pero te sorprendería ver lo que se puede hacer fácilmente con nuevos cojines. Mezcla y combina, y aprende la "regla de tres" básica de la mezcla de colores, y podrás utilizar con confianza tus nuevos conocimientos, ¡o romper con confianza las reglas!

Añadir nuevos cojines es una de las formas más fáciles de inyectar estilo o color a tu habitación. Y dado que hay muchos lugares donde puedes conseguir cojines asequibles, es una pena ir a lo seguro con sólo dos o tres de color sólido, o limitarse a los que ya tienes o a los que venían con tu sofá.

Lo primero que hay que recordar es que los cojines no tienen por qué coincidir en diseño, tamaño o forma. De hecho, puedes conseguir un aspecto más profesional y elegante si no lo hacen. Si no te sientes cómodo con tu capacidad para elegir cojines, los siguientes consejos te ayudarán a mezclar y combinar nuevos diseños y/o colores, lo que te permitirá refrescar rápidamente o incluso cambiar por completo el aspecto de tu habitación con un look coordinado, en el que ningún cojín coincide con otro en color, diseño, tamaño o estilo.

Elija tres colores

En primer lugar, elija una "historia de colores" para su selección de cojines. Lo mejor es utilizar tres colores diferentes extraídos de otras fuentes de la habitación, como el color de la pared, la alfombra, la ropa de cama o las cortinas. Si eliges varios cojines con distintos motivos, el aspecto seguirá siendo coherente si al menos comparten los mismos colores. Hay muchas combinaciones de colores diferentes que quedan bien juntas: rojo intenso + naranja + verde oscuro, o un magenta brillante + violeta + amarillo mostaza, o incluso tres tonos del estampado principal; por ejemplo, un estampado floral o de hojas de la selva probablemente contendrá varios tonos de verde con los que puedes jugar.

Elige tres estampados

También puedes mezclar estampados con lisos, o mezclar tres estampados diferentes, siempre que cada uno incorpore al menos uno de los colores de la historia de tres colores que hayas elegido. Suele ser más sencillo elegir primero el motivo "principal", que suele ser el más grande y el que contiene los tres colores de la historia cromática. A continuación, los motivos secundarios que seleccione pueden contener sólo uno o dos de los colores. Pruebe con uno floral, uno geométrico y uno liso, o uno de cuadros, uno de sarga y uno de rayas, o uno de rayas chevron, uno de lunares y experimente con la textura: uno de punto quizás. El patrón principal debe ser el más grande del grupo, seguido de un estampado de tamaño medio, como una raya o una pata de gallo pequeña. El tercer estampado debe ser el más sutil, como un color sólido con una textura interesante, o uno con un patrón tenue tono sobre tono, como una raya de damasco.

Es muy importante elegir patrones en tres escalas diferentes, para que uno de ellos domine. En general, cuando se combinan patrones, lo mejor es combinar estampados de diferentes estilos y escalas.

Todo esto suena un poco intimidante, y puede que te encuentres arrastrando tu funda nórdica (o lo que sea que tenga tu patrón principal) por las tiendas para ver qué patrones o colores diferentes funcionan mejor en tu esquema de decoración, o comprando cojines y luego descubriendo que los colores que pensabas que eran correctos no lo son en absoluto. Pero con un poco de información privilegiada, puedes mezclar y poner capas de decoración estampada con éxito como un profesional. El truco para aprender a hacerlo bien es entender las reglas básicas.

Las reglas están hechas para romperse.

Sobre todo en el diseño: puede que empieces a mezclar y combinar tu selección siguiendo la fórmula que se describe aquí, pero que descubras que lo mejor para ti son cuatro colores, o que te gustan dos motivos grandes en lugar de uno solo. En última instancia, lo único importante es que te guste lo que ves, así que utiliza esta regla de tres sólo como punto de partida para orientarte. No tengas miedo de experimentar hasta que encuentres la combinación que te convenga. Añade también una manta, ¡y habrás conseguido un look totalmente nuevo!