"Este problema va a agravar una situación ya de por sí oscura", declaró a The Portugal News Emília Costa Vicente, directora de las escuelas de Lagoa.

Las escuelas están muy contentas de acoger a estos nuevos alumnos, pero necesitan recursos, concretamente más profesores. "Estos alumnos suelen integrarse en clases que ya están llenas, donde normalmente no entraría cualquier otro estudiante".

De momento, el grupo de escuelas que dirige ya cumple las condiciones para contratar a un profesor más, pero no hay ninguno para contratar. Para hacer frente a este problema, los profesores permanentes están sobrecargados de horas extras. "Ya es un problema antiguo y este año, con esta situación, se agravará aún más. Además, en la próxima década, el 40 por ciento de nuestros profesores se jubilarán y no sé cómo se solucionará, esta situación es insoportable... Tenemos mucha gente trabajando horas extras que están cerca de la jubilación".

Según Emília, algunas escuelas están en una situación muy dura. "En este grupo de escuelas, que hasta ahora sólo ha recibido 20 alumnos, las dificultades aún no son muy complicadas, pero sabemos que hay escuelas que pasan por grandes dificultades", dijo.

Trabajo poco atractivo

"Si le preguntas a cualquier niño si quiere ser profesor, ya nadie quiere serlo. Aunque los promedios sean más bajos, los cursos están vacíos porque no es nada atractivo. Sólo los profesores que realmente aman su trabajo mantienen su esfuerzo".

Y añadió: "Los profesores más jóvenes que llegan se encuentran con esto y muy a menudo rescinden sus contratos. La gente no lo soporta. Prefieren trabajar en un parque acuático, en un laboratorio o en otra cosa".

En definitiva, espera que en el futuro alguien encuentre una solución a este problema cada vez mayor.