Soy el peor del mundo para que se me caiga la paleta o las tijeras de podar donde las guardo en el exterior, debajo de un banco, y me avergüenza decir que ambas están sucias y oxidadas, con las hojas de las tijeras de podar un poco desafiladas.

Las buenas herramientas son caras y pueden ser una gran inversión en tu negocio o afición que requiere algunos cuidados. Uno de los factores más importantes en el mantenimiento de sus herramientas es la prevención del óxido, y la elección del lugar donde guardarlas es el primer paso para ayudar a evitar que se oxiden. Deben mantenerse limpias y alejadas del suelo, donde suele haber humedad.

Mantenga las herramientas limpias

Mantener las herramientas limpias y utilizarlas con frecuencia evitará que se oxiden: cuando las herramientas no tienen la oportunidad de acumular polvo o humedad, es más probable que resistan la corrosión. Las herramientas de jardinería realizan algunos de los trabajos más duros y sucios, y se cubren fácilmente de suciedad, savia pegajosa y demás. Desde las tijeras de podar y las herramientas de hoja delicada hasta las palas y las horquillas, raspa primero el barro y, una vez limpias las herramientas, sécalas a fondo con un paño o una toalla vieja para evitar que se humedezcan.

Eliminar el óxido

A veces no importa lo mucho que protejas tus herramientas, el óxido puede ser tu enemigo, pero es importante recordar que una herramienta oxidada no la considera inútil.

El aceite de linaza es estupendo para limpiar las herramientas y eliminar el óxido del metal y el acero inoxidable. Sólo tienes que aplicar una fina capa del aceite en las manchas de óxido de tus herramientas manuales y dejarla reposar de 10 a 15 minutos. Frote la zona con un cepillo de acero inoxidable, lana de acero o papel de lija, o cualquier otra alternativa. Una vez que haya desaparecido el óxido, limpie los restos de aceite con un paño limpio y seco. Para evitar que queden residuos grasos, utiliza primero agua tibia con jabón y luego seca bien.


El WD-40 también es estupendo para evitar el óxido, especialmente en objetos metálicos como herramientas manuales y eléctricas. Funciona bien en regiones húmedas y lo mejor de todo es que es muy fácil de usar, simplemente hay que rociar y dejar secar.

Afilar

Muchas herramientas de jardinería tienen cuchillas que han sufrido mucha acción, por lo que es muy probable que necesiten ser reafiladas antes de volver a trabajar. Todo lo que necesitas es una lima plana -el tamaño depende de la hoja que vayas a afilar- y asegúrate de afilar en el mismo ángulo que la hoja. Busca en Internet algunas lecciones sencillas si no lo has intentado antes.

Esterilizar

Esterilice sus herramientas para librarlas de bacterias, hongos y enfermedades transmitidas por el suelo que puedan transmitirse a sus plantas. Basta con sumergirlas en una solución esterilizante durante 10-30 minutos, según la solución utilizada. Puedes utilizar lejía (1 parte de lejía por 9 de agua), pero ésta tiene un efecto corrosivo, puede producir gases nocivos y no es tan eficaz contra los virus como otros productos. El alcohol es mejor, ya sea limpiando o sumergiendo las herramientas en una solución que tenga un 70-100% de alcohol. El etanol y el alcohol isopropílico están ampliamente disponibles en diversas tiendas.

Límpialas


Si sus herramientas de jardín tienen mangos de madera en mal estado, merece la pena lijarlos para eliminar las astillas antes de guardarlos, e incluso volver a pintarlos, ¡un buen trabajo para hacer dentro en un día de lluvia!

Guárdelas en un lugar seco

Almacenar las herramientas en ganchos para colgarlas evitará que se apoyen en el suelo, donde la humedad puede dañarlas. La zona en la que se guardan las herramientas debe tener una humedad baja y mucho aire fresco circulando, si es posible, o incluso puede utilizar un deshumidificador.

Un truco sencillo: la arena para gatos absorbe el líquido, por lo que colocar una bolsa o bandeja abierta dentro del cobertizo también ayudará a mantener bajos los niveles de humedad, o poner paquetes de sílice en la caja de herramientas o en el lugar donde se guarden las herramientas manuales. Estos pequeños paquetes blancos absorben la humedad y son fáciles de usar. Incluso un cubo con restos de serrín puede ayudar a absorber la humedad. Eso sí, ten cuidado con esto, ya que el serrín puede suponer un riesgo potencial de incendio.