Doug Bannister, responsable del puerto de Dover, declaró a The Guardian que esto se debe al retraso en la aplicación de la aplicación biométrica de alta tecnología de la UE. En el caso de los pasajeros que viajen en barco, cada viajero tendrá que bajarse de su coche y ser verificado manualmente con controles de huellas dactilares, además de hacerse una foto.
Según el informe, se espera que este paso extra sólo aumente la duración de los trayectos en coche en seis minutos más de lo habitual, aunque algunos críticos creen que el tiempo no se aplicará a los camioneros, que son más de 10.000 al día en el puerto de Dover.







