En rueda de prensa, António Leitão Amaro explicó que, aunque se mantendrá el plazo general de dos años indicado en la ley rechazada por el Tribunal Constitucional, se aumentará a un año para los cónyuges que hayan convivido con el solicitante de reagrupación familiar en el año anterior a su inmigración a Portugal.
El ministro dijo también que la propuesta, presentada hoy a la Asamblea de la República por los grupos parlamentarios del PSD y del CDS-PP, amplía la posibilidad de solicitud inmediata, que ya estaba prevista para los menores, a los adultos incapacitados a cargo del inmigrante y al padre o madre de su hijo.
"Estas normas de un año, o la exención para los cónyuges en caso de hijo común, [son] siempre aplicables a los matrimonios y parejas de hecho que se ajusten a la legislación portuguesa. Es decir, se excluyen los matrimonios con menores, los matrimonios polígamos y los matrimonios forzados", subrayó António Leitão Amaro.
Como en la versión inicial, los profesionales altamente cualificados o con permiso de residencia por motivos de inversión también estarán exentos de cualquier plazo para solicitar la reagrupación familiar.
Según la propuesta de enmienda presentada por los grupos parlamentarios PSD y CDS-PP, el plazo también podrá ser dispensado o reducido "en casos excepcionales, debidamente justificados, por orden del miembro del Gobierno responsable de la migración", teniendo en cuenta "la naturaleza y la solidez de los lazos familiares del individuo y la eficacia de su integración en Portugal, a la luz de los principios de dignidad humana y proporcionalidad".
A la pregunta de si esto no introduce aleatoriedad en el proceso, el ministro admitió que hay "una dimensión de discrecionalidad" en tal decisión, pero argumentó que los parámetros establecidos impiden que sea arbitraria y permiten que sea revisada por un tribunal.
Leitão Amaro añadió que la Ley de Entrada, Estancia, Salida y Expulsión de Extranjeros del Territorio Nacional ya prevé, en su artículo 123, un régimen excepcional en determinadas situaciones.
El 8 de agosto, el Tribunal Constitucional rechazó cinco disposiciones del decreto parlamentario que, a propuesta del gobierno, pretendía modificar la llamada Ley de Extranjería, la mayoría de las cuales se referían a la reagrupación familiar, incluido el establecimiento de un "plazo ciego de dos años" para la solicitud.
El mismo día, el Presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, vetó la legislación, devolviéndola tres días después a la Asamblea de la República.
Hoy, el ministro de la Presidencia admitió que el Ejecutivo prefería la primera versión de la ley, pero destacó el respeto al Supremo Tribunal Federal (STF).
"Ahora es el momento del parlamento", concluyó.







