"Es el mercado más importante para Portugal. Queremos reforzar y seguir creciendo en este mercado, que es crucial", declaró a Lusa el secretario de Estado de Turismo, Pedro Machado, al margen de la feria de turismo World Travel Market(WTM).

El Reino Unido es actualmente el principal mercado emisor de turistas a Portugal, con 2,5 millones de visitantes y más de 10 millones de pernoctaciones en 2024.

El año pasado, los ingresos procedentes de los turistas británicos alcanzaron los 4.130 millones de euros, el 15% del total nacional, y este año, según se ha revelado, han seguido creciendo.

En este sentido, el Gobierno aumentó el presupuesto de promoción en el Reino Unido alrededor de un 13% respecto al año pasado e invirtió en espacio en la WTM, considerada una de las más importantes del sector turístico.

Los 5 millones de euros invertidos en 2025 incluyen campañas de agencias regionales y promoción exterior en acciones de capacitación, viajes de prensa, presentaciones y publicidad.

Tiempos de espera en los aeropuertos

Pedro Machado declaró a Lusa que el aeropuerto Humberto Delgado, en Lisboa, "es el talón de Aquiles", donde los tiempos de espera en las llegadas superan los objetivos.

"La información que tuve la semana pasada [es que el tiempo de espera] puede variar entre 60 y 120 minutos" entre la llegada y la salida del aeropuerto, dijo.

El objetivo del Gobierno es que el tiempo máximo de espera a la llegada a los aeropuertos portugueses no supere los 55 minutos.

En declaraciones a Lusa, Pedro Machado admitió que la situación actual, de la que informan regularmente los medios británicos, "no es una buena imagen de Portugal en este momento".

"Somos conscientes de que, efectivamente, se trata de una limitación que actualmente no contribuye positivamente a la imagen de Portugal en el mundo", subrayó.

La situación empeoró tras la entrada en funcionamiento, el 12 de octubre, del Sistema Europeo de Entradas y Salidas (SES) en Portugal y otros países del espacio Schengen.

El nuevo sistema europeo de control de fronteras empezó a registrar electrónicamente las entradas y salidas de viajeros de terceros países, en sustitución de los tradicionales sellos en los pasaportes.

En el primer punto de entrada, el sistema exige la recogida de datos biométricos, es decir, imágenes faciales y huellas dactilares.

El Secretario de Estado dijo que el Gobierno ha formado un "grupo de trabajo", entre el Ministerio de Administración Interior, la AIMA (Agencia de Transporte Internacional por Automóvil) y el Ministerio de Infraestructuras, para reforzar el número de puertas electrónicas y el personal encargado del control de pasaportes.