"En estos momentos estamos realizando algunos trabajos de campo más y la próxima semana procederemos a algunas misiones, que estamos preparando, para recoger gases y agua en el perímetro del volcán Santa Bárbara", declaró a Lusa el geólogo João Luís Gaspar, coordinador de la Oficina de Crisis del IVAR.
El nivel de alerta del volcán Santa Bárbara, en la isla Terceira de las Azores, ha vuelto a subir a V3 (sistema volcánico en fase de reactivación), nivel que ya había alcanzado en el verano de 2024.
Desde junio de 2022, la actividad sísmica del volcán Santa Bárbara ha estado "por encima de los valores normales de referencia", y el evento más energético se produjo el 14 de enero de 2024, con una magnitud de 4,5 en la escala de Richter.
El nivel de alerta volcánica estuvo en V3 entre junio y diciembre de 2024, pero desde entonces se mantiene en V2 (sistema volcánico en fase de inestabilidad).
Según João Luís Gaspar, el aumento del nivel de alerta se produjo porque hubo un aumento de la actividad sísmica en la parte occidental de la isla Terceira durante los meses de septiembre y octubre.
"Estuvo relacionado no sólo con un mayor número de terremotos registrados, sino, sobre todo, con más terremotos de magnitudes ligeramente superiores, entre 2 y 3 en la escala de Richter. Además del ligero aumento del número de seísmos, también se produjo un aumento de la energía liberada", explicó.
A este parámetro se añade "cierta deformación de la corteza por encima de los niveles de referencia".
Sin embargo, los datos emitidos por las estaciones permanentes en esta zona de la isla, las 24 horas del día, no indican "ninguna alteración de los parámetros fisicoquímicos, ni de los gases, ni del agua."
"Este nivel 3 de alerta nos obliga a desarrollar nuevas campañas en el entorno del volcán para comprobar si existen más alteraciones que no sean manifestables en términos de redes permanentes". En lo que se refiere a las autoridades de Protección Civil, significa que es el momento en que hay una reevaluación de la planificación de emergencia que existe para estas ocasiones", señaló el coordinador de la Oficina de Crisis del IVAR.
Según João Luís Gaspar, la situación actual es muy similar a la ocurrida en el verano de 2024.
"Continuamos con un patrón muy similar al del año pasado, sólo que con signos de sismicidad y deformación de la corteza", ha subrayado João Luís Gaspar.
La crisis sismovolcánica de la isla Terceira dura ya más de tres años, con alternancia de periodos de mayor y menor liberación de energía, lo que, según el geólogo, es normal en este tipo de fenómenos.
"Estamos viviendo una fase de mayor liberación de energía, pero es un fenómeno que, por regla general, tiene este tipo de patrón; no es como una crisis sísmica que comienza con un terremoto y luego tiene réplicas que disminuyen gradualmente. Las crisis volcánicas, por regla general, tienen este desarrollo muy largo, que dura meses, años, siempre con estas oscilaciones", explicó.
"Por eso hay que vigilarla, y las alertas indican el grado de atención que debemos prestar a este tipo de fenómenos, ya sea en la vigilancia o en la adopción de medidas preventivas", añadió. En este momento, la crisis "vuelve a tener una tendencia al alza", lo que requiere un seguimiento "día a día, hora a hora, para saber cómo va a evolucionar".
Preguntado por el comportamiento que debe adoptar la población de la isla ante este aumento del nivel de alerta, el coordinador de la Oficina de Crisis del IVAR señaló que lo importante en esta fase es seguir las directrices de Protección Civil.
"La población está bien informada y advertida, porque esta crisis ya comenzó en 2022. Las autoridades de Protección Civil han venido realizando reuniones y sesiones informativas, en las que se advierte sobre las medidas de autoprotección que se pueden adoptar", dijo.







