Si las finanzas públicas lo permiten, el Gobierno también admite dar una paga adicional (que se paga una sola vez) a los pensionistas con rentas más bajas, como hizo en 2025 y 2024.

Por ley, las pensiones se actualizan en enero de cada año en función de dos indicadores: el crecimiento medio del Producto Interior Bruto (PIB) de los dos últimos años y la variación media de los últimos 12 meses del Índice de Precios de Consumo (IPC) excluida la vivienda disponible a 30 de noviembre.

Este viernes, el INE(Instituto Nacional de Estadística) ha confirmado los datos relativos a la evolución de la economía en el tercer trimestre y ha dado a conocer la estimación preliminar de la inflación registrada en noviembre, que permite ahora calcular las actualizaciones periódicas que se aplicarán a las pensiones en enero de 2026.

Así, según los cálculos de ECO, las pensiones más bajas (hasta dos veces el Índice de Apoyo Social - 1.074 euros) aumentarán un 2,8% en enero. Según la Ministra de Trabajo, Maria do Rosário Palma Ramalho, la mayoría de las pensiones de vejez entran en esta categoría.

Las pensiones intermedias (entre 1.074 y 3.222 euros) tendrán derecho el año que viene a un reajuste regular del 2,27%, es decir, igual que la inflación. En cuanto a las pensiones más altas (por encima de 3.222 euros), se aplica un descuento de 0,25 puntos porcentuales respecto a la inflación, lo que significa que, en este caso, el incremento será del 2,02%.

Obsérvese que incluso las pensiones concedidas en 2025 tendrán acceso a estas actualizaciones periódicas. Hasta 2024, la norma dictaba que las pensiones sólo se incrementaban dos años después de su concesión, pero la regla ha cambiado.

El informe de ECO señala que la oposición intentó incluir subidas extraordinarias permanentes para los pensionistas en los Presupuestos Generales del Estado de 2026, pero el Gobierno de AD cerró la puerta.

En su lugar, aprobó un artículo que establece que el Ejecutivo procederá al pago de un complemento extraordinario a las pensiones, pero sólo "en función de la evolución de la ejecución presupuestaria y de las respectivas tendencias en materia de ingresos y gastos".

De confirmarse, será el tercer año consecutivo en que el Gobierno concederá un complemento de este tipo. El ministro de Finanzas, Joaquim Miranda Sarmento, ya ha advertido, sin embargo, de que será "mucho más difícil" conceder este complemento en 2026, justificándolo con el peso de los préstamos del Plan de Recuperación y Resistencia (PRR) sobre las cuentas públicas, lo que deja poco margen presupuestario.