El Scottish Country Dancing (o SCD, acrónimo muy utilizado entre los bailarines) es la forma tradicional escocesa de baile social. Se trata de animados reels y jigs, y elegantes strathspeys, que suelen bailarse en grupos de seis u ocho personas, donde los patrones se forman y reforman al compás de una música irresistible. No se trata de un baile de espectáculo, sino de unión y conexión -entre parejas de baile, entre conjuntos y entre generaciones y nacionalidades-, de compartir el ritmo o incluso de reírse cuando se acaba yendo a la izquierda en vez de a la derecha. Encontrará bailarines experimentados que guían a los principiantes en los pasos, parejas de baile que se ríen por algún que otro enredo de pies y ese ritmo cautivador que hace que todo el mundo vuelva.
¿Y lo mejor? No hace falta ser escocés, ni siquiera bailarín, para unirse a la diversión.
En la actualidad hay cuatro grupos de Scottish Country Dance en Portugal, uno en el Algarve y otros tres en la zona de Lisboa, donde la población local, los expatriados y los visitantes se reúnen regularmente para bailar, aprender y celebrar esta forma única de baile social. Las sesiones son amistosas, inclusivas y abiertas a todos, ¡no es necesario tener falda escocesa ni experiencia! El énfasis se pone en la diversión y la comunidad, más que en el rendimiento o la perfección.
Lo que hace aún más especiales a estos grupos es su carácter no lucrativo. Las pequeñas cuotas que pagan los bailarines son puramente simbólicas y sólo cubren el alquiler de la sala y los gastos imprevistos. Cualquier excedente se dona a organizaciones benéficas locales o se utiliza para apoyar actos comunitarios. Es una forma de danza que encarna la generosidad tanto como la gracia.
Más allá del ejercicio físico y mental, que es considerable, aunque alegremente disimulado, la SCD es un poderoso tónico social. Muchos bailarines la describen como "felicidad en movimiento". Es un lugar donde las amistades comienzan y florecen, los recién llegados siempre se sienten incluidos y la risa llena la sala tan fácilmente como la música. Tanto si eres un bailarín de toda la vida como si tienes dos pies izquierdos, ¡seguro que te irás más ligero de lo que llegaste!
Para aquellos interesados en unirse, los Scottish Country Dancers de Algarve y Lisboa se reúnen regularmente en varios lugares, dando la bienvenida a nuevos miembros a sus reuniones semanales. Toda la información se puede encontrar en línea o a través de los contactos de abajo, y siempre estamos encantados de ver caras nuevas - no se requiere pareja, sólo un par de zapatos blandos y ganas de divertirse.
Así que si buscas algo que mantenga en movimiento tu cuerpo y tu espíritu, ¿por qué no pruebas el Scottish Country Dancing? Puede que vengas por cualquier motivo, pero te quedarás por el simple placer de bailar por la vida, carrete a carrete.
¿Nos vemos en la pista?








