"Le informamos que, debido a la huelga, está prevista la interrupción del servicio de transporte y el cierre de las estaciones de Metro entre las 6:30 AM del 11 de diciembre y la 1:00 AM del 12 de diciembre. El servicio se normalizará a partir de las 6:30 horas del día 12 de diciembre", señala una nota publicada en la web de la compañía.
Los sindicatos CGTP y UGT decidieron convocar una huelga general para el 11 de diciembre en respuesta al proyecto de ley de reforma laboral presentado por el Gobierno.
A diferencia de los servicios de Carris (empresa de transporte público de Lisboa) y de los trenes, que deben prestar servicios mínimos, el Tribunal Arbitral del Consejo Económico y Social (CES) decidió por unanimidad "no establecer servicios mínimos en cuanto a la circulación de trenes" en el Metro de Lisboa, una decisión que la empresa anunció que recurrirá.
En un comunicado difundido este lunes, el Metro de Lisboa considera que la decisión de no establecer servicios mínimos tiene un "impacto particularmente grave" y compromete "la satisfacción de las necesidades esenciales de movilidad de los ciudadanos" en el Área Metropolitana de Lisboa, subrayando el "papel estructurante" que desempeña en el transporte público.
"El Metro de Lisboa reafirma que es posible conciliar el ejercicio del derecho de huelga con la garantía de un nivel mínimo de movilidad segura, fiable y previsible", afirmó.
La empresa también reiteró que la defensa del interés público, la seguridad de los clientes y la continuidad del servicio "constituyen principios estructurantes y permanentes de su actuación."
El jueves, la CGTP (Confederación General de Trabajadores Portugueses) tiene previstas acciones de protesta en 15 distritos de las Azores y Madeira.
Los cambios previstos en la propuesta de reforma de la legislación laboral del Gobierno afectan a diversas áreas, como el permiso parental, los despidos, la ampliación de la duración de los contratos y los sectores que quedarán cubiertos por los servicios mínimos en caso de huelga.
Denominada "Trabajo XXI", la propuesta fue presentada por el Gobierno como una revisión "profunda" de la legislación laboral, contemplando la revisión de "más de cien" artículos de la CLT (Consolidación de las Leyes Laborales).
Ante las críticas de las dos principales centrales sindicales, el Gobierno presentó una nueva propuesta a la UGT (Unión General de Trabajadores) con algunas concesiones, por ejemplo, la supresión de la simplificación del despido en las medianas empresas, pero manteniendo la vuelta al sistema de banco de horas individual y la derogación de la norma que restringe la subcontratación en caso de despido, según el documento adelantado por el diario Público.
Esta será la primera huelga que reúna a CGTP y UGT desde junio de 2013, cuando Portugal se encontraba bajo la intervención de la "troika".








