Los coches que se considerarían elegibles también tendrían normas más ligeras y subvenciones más generosas, según el Financial Times, que dio la noticia.
Según esta medida, los coches eléctricos "fabricados en Europa" hasta un determinado peso, que podría fijarse en 1,5 toneladas, tendrían acceso a plazas de aparcamiento reservadas e infraestructura de recarga.
Además, estos vehículos se beneficiarían de una década de exención del cumplimiento de determinadas normativas europeas en materia de seguridad y emisiones.
Según el Financial Times, en las negociaciones, algunos fabricantes de automóviles han presionado a la Comisión para que incluya en la nueva categoría algunos modelos ya existentes, como el nuevo Renault Twingo, el Citroën ë-C3 de Stellantis y el Volkswagen Golf.
Esta medida representa un incentivo para la industria europea, que espera reforzar un tipo de vehículo en el que Europa sigue teniendo ventaja sobre sus competidores chinos.






