Se calcula que los retrasos ATFM han costado a las aerolíneas y a los pasajeros 16 100 millones de euros desde 2015, de los cuales más del 70 % están relacionados con la falta de capacidad y los problemas de personal.
Los retrasos en la gestión del flujo del tráfico aéreo (ATFM) en la región aumentaron un 114 % en el periodo 2015-2024, frente a un incremento de solo el 6,7 % en el número de vuelos en el mismo periodo. El análisis excluyó los retrasos causados por las condiciones meteorológicas, y tampoco se incluyeron las cancelaciones de vuelos inducidas por huelgas del ATC.
"Las limitaciones de capacidad y la escasez de personal explican la mayoría de los retrasos", revela el análisis, problemas conocidos desde hace tiempo pero "insuficientemente mitigados", sobre todo en Francia y Alemania. Los proveedores de servicios de navegación aérea (ANSP) de Francia y Alemania son responsables de más del 50% de los retrasos.
"Ahora estamos viendo las consecuencias de la incapacidad de Europa para controlar el tráfico aéreo", afirma Willie Walsh, Director General de la IATA. El directivo afirma que "una ligera mejora prevista para 2025, tras un muy mal 2024, no altera el deterioro observado en la última década."
Además, Willie Walsh señala que a las aerolíneas y a los viajeros se les prometió un "Cielo Único Europeo que reduciría los retrasos y disminuiría el consumo de combustible gracias a una navegación y unas rutas más eficientes". En lugar de eso, los pasajeros han visto cómo los retrasos se han más que duplicado".
"Inaceptable"
Las críticas de Walsh prosiguen subrayando que, "mientras los eurócratas debaten formas de aumentar la carga de las compensaciones a los pasajeros previstas en la UE261, la principal causa de gran parte de los retrasos que sufren los viajeros -el control del tráfico aéreo- sigue sin abordarse ni castigarse", concluyendo que "la conectividad y la competitividad de Europa se resienten por unos horarios que tienen que acomodarse a la ineficacia del ATC. Esto es completamente inaceptable".
El análisis de la IATA muestra que 7,2 millones de vuelos experimentaron retrasos entre 2015 y octubre de 2025. De ellos, 6,4 millones tuvieron retrasos de 30 minutos o menos, y 700.000 registraron retrasos de al menos 30 minutos.
En 2024, los retrasos alcanzaron los 30,4 millones de minutos (un aumento del 114% en comparación con los 14,2 millones de minutos de 2015), de los cuales el 38% se produjeron en julio y agosto.
En 2024, los problemas de personal y capacidad representaron el 87% de los retrasos de los ANSP. Los retrasos relacionados con la escasez de personal (excluyendo las huelgas) aumentaron un 201,7% desde 2015.
Las acciones industriales y las huelgas se han vuelto más comunes en los últimos años, representando el 8,8% de los retrasos causados por ANSP. 9,8 millones de minutos de retrasos fueron causados por huelgas ATC durante la década - un período que incluye la pandemia, cuando el tráfico aéreo prácticamente se detuvo.







