La tasa de control de terminal se paga por la realización de operaciones de control de tránsito aéreo de aproximación y aeródromo, incluido el uso de radioayudas inherentes al aterrizaje o despegue, por parte de NAV Portugal. Se define por tonelada métrica de peso máximo al despegue.
A partir del próximo año, las compañías aéreas pagarán una tasa unitaria de 171,57 euros, 8,27 euros más que los 163,30 euros fijados para 2023. Este aumento interrumpe una serie de disminuciones de este coste, que hicieron bajar la tasa de 180,70 euros en 2023 a 163,30 euros el año pasado.
La tasa se aplica a los servicios prestados en los aeropuertos de Lisboa, Oporto, Faro, Madeira, Porto Santo, Santa Maria, Ponta Delgada, Horta y Flores, así como en el aeródromo municipal de Cascais.
Transitoriamente, hasta la publicación de una legislación específica, la determinación y fijación de la tasa terminal se realiza por decreto del miembro del Gobierno responsable del área de transportes, previo dictamen de la Autoridad Nacional de Aviación Civil (ANAC).
También se han determinado ya las tasas que cobrará la ANA. La ANAC (Autoridad Nacional de Aviación Civil) anunció el día 19 que había decidido aprobar la propuesta de tarifas de la concesionaria para los aeropuertos de Oporto y Faro, que, "en términos generales, representa un aumento medio del 2,40% de las tasas reguladas" en estas dos infraestructuras. En el aeropuerto de Lisboa, "las tasas reguladas, en términos generales, presentan un aumento medio de aproximadamente el 0,65%".
La ANAC decidió no aprobar los ajustes propuestos para la tasa PMR (por servicios a personas con movilidad reducida), la tasa de seguridad y la tasa de aterrizaje.







