"El Presidente de la República promulgó el decreto de la Asamblea de la República que [...] establece la prohibición de que los conductores de trenes ejerzan sus funciones bajo la influencia del alcohol, estupefacientes o sustancias psicotrópicas", se lee en una nota publicada en el sitio web de la Presidencia de la República.

Marcelo Rebelo de Sousa también promulgó el endurecimiento de las penas para los maquinistas que conduzcan bajo los efectos del alcohol.

El 29 de septiembre, el Parlamento debatió la propuesta de ley del gobierno que endurece las penas para los maquinistas y establece límites al alcohol y las drogas, pero la oposición acusó al ejecutivo de legislar "sobre lo obvio" e ignorar los problemas estructurales del ferrocarril.

Durante el debate, la secretaria de Estado de Movilidad, Cristina Pinto Dias, destacó que la legislación pretende "certificar, unificar e integrar" la legislación sobre seguridad ferroviaria.

Entre las medidas figuran el establecimiento de un límite máximo de alcoholemia de 0,2 gramos por litro, "en consonancia con otras redes ferroviarias europeas", la graduación de las multas en función de la gravedad de la infracción y la actualización de las tasas adeudadas al Instituto de Movilidad y Transportes(IMT).

Multas

"Las infracciones muy graves serán castigadas con multas que oscilarán entre 100.000 y 500.000 euros, reforzando el poder fiscalizador y sancionador de la Autoridad Nacional de Seguridad Ferroviaria", subrayó Cristina Pinto Dias, añadiendo que, con estos cambios, "Portugal deja de tener el nivel de infracciones administrativas más leve y bajo de Europa".

La ministra también subrayó que la propuesta no altera los tiempos de conducción, descanso o pausa ya estipulados en la legislación nacional y de la UE.

Durante la sesión plenaria, varios partidos de la oposición criticaron al Gobierno por su falta de atención a la resolución de los problemas ferroviarios.

El 31 de enero, el Parlamento ya había aprobado con carácter general la prohibición de que los maquinistas operen bajo los efectos del alcohol, y el PSD y el CDS acusaron al anterior Gobierno de no hacer nada por la seguridad ferroviaria.