El portavoz de la Guardia Nacional Republicana(GNR), Carlos Canatário, dijo a Lusa que los 24 agentes de la GNR trabajarán a partir del próximo martes en "turnos flexibles" compuestos por equipos de 10 miembros más un supervisor.
Según el portavoz de la GNR, estos agentes trabajarán en la zona de llegadas para controlar la documentación.
Los 24 agentes de la GNR tienen formación certificada en control de fronteras, pero el viernes y el lunes recibirán formación "puramente administrativa" de la PSP, la Autoridad Nacional de Aviación Civil(ANAC) y ANA, según la corporación, que desconoce cuánto tiempo permanecerán los agentes en el aeropuerto de Lisboa.
La aclaración de la GNR se produce después de que Lusa informara, citando una fuente policial, de que el aeropuerto de Lisboa sería reforzado con 10 agentes de la GNR que empezarían a trabajar el 3 de enero, tras recibir una "ligera formación".
Reducir los tiempos de espera
El Gobierno anunció el refuerzo inmediato con agentes de la GNR como medida de contingencia en el aeropuerto Humberto Delgado de Lisboa para reducir los tiempos de espera en la zona de llegadas.
Otra medida para reducir las colas fue la suspensión inmediata durante tres meses en el aeropuerto de Lisboa del sistema europeo de control de fronteras para ciudadanos extracomunitarios, denominado Sistema de Entrada/Salida (SES) de la Unión Europea, y la Comisión Europea ya ha declarado que pedirá a Portugal "más detalles" sobre esta interrupción.
Refuerzo previo
El aeropuerto de Lisboa ya había sido reforzado con 80 agentes de la PSP durante el periodo de Navidad y Año Nuevo debido a los largos tiempos de espera.
El nuevo sistema europeo de control de fronteras para ciudadanos extracomunitarios entró en funcionamiento el 12 de octubre en Portugal y el resto de países del espacio Schengen y, desde entonces, los tiempos de espera han empeorado, especialmente en el aeropuerto de Lisboa, donde los pasajeros tienen que esperar, en ocasiones, varias horas.
Esta situación llevó al Gobierno a crear a finales de octubre un "grupo operativo" de emergencia para gestionar la situación de crisis.
Desde el 10 de diciembre está en marcha la segunda fase, con la recogida de datos biométricos, que consiste en obtener la fotografía y las huellas dactilares del pasajero, lo que ha complicado aún más la situación.
Con la suspensión del sistema informático EES, los pasajeros de fuera del espacio Schengen -que no pertenecen al espacio europeo de libre circulación de personas y mercancías y que necesitan pasar el control fronterizo- vuelven a ser controlados por el antiguo sistema, que consiste en la lectura del pasaporte y, a menudo, un sello manual para registrar la entrada/salida, con agentes que verifican la identidad y la duración de la estancia.
Capacidad máxima
En una respuesta enviada a Lusa, la PSP (Policía de Seguridad Pública), que heredó el control de pasajeros en las fronteras aeroportuarias del Servicio de Extranjería y Fronteras en 2023, dice que "ha estado prácticamente al máximo de su capacidad en el control de fronteras", admitiendo que "en determinados momentos, el tiempo de espera, debido a diversos factores, no es el deseable."
La PSP subraya que "sólo 16 mostradores de atención son puestos a disposición" por la empresa gestora del aeropuerto de Lisboa en llegadas y 14 en salidas, además de las 'e-gates' (puertas tecnológicas de lectura biométrica).
A su vez, la empresa gestora del aeropuerto, ANA, afirma que las colas se deben a la falta de recursos humanos, de planificación adecuada y de estabilidad en las "e-gates" (puertas tecnológicas para la lectura biométrica), argumentando que esto es visible para los pasajeros, que se encuentran con cabinas cerradas y "e-gates" apagadas.





