"Esta semana es una situación muy crítica porque es el final de las vacaciones y del período de tolerancia. Por un lado, volverán nuestros profesionales que estaban de vacaciones, pero por otro, también tenemos muchos más pacientes, sobre todo en algunas regiones del país, que acuden a nuestras urgencias", explicó Ana Paula Martins a los periodistas.

Al margen de una visita al Hospital de Distrito de Figueira da Foz, sede de la Unidad Local de Salud del Bajo Mondego (ULSBM), la ministra no espera que los tiempos de espera en urgencias "mejoren significativamente" durante esta semana, concretamente en los hospitales de Amadora-Sintra y Beatriz Ângelo (Loures) y, en Lisboa, "el propio Santa Maria, que también está pasando por muchas dificultades".

Ana Paula Martins subrayó que Portugal "sigue en plena epidemia de gripe", en un invierno más crudo que el del año pasado y con virus más agresivos en circulación, aunque todavía no hay datos concretos sobre si este año ya se ha alcanzado el pico de la enfermedad.

"Nuestros virólogos dicen que efectivamente podemos estar llegando al pico, pero sólo lo sabremos dentro de unos días si empezamos a ver que el número de contagios, a través de la red Centinela, desciende", explicó el ministro.

Siguiendo con el tema de la "criticidad de los tiempos de espera" en los servicios de urgencias, Ana Paula Martins afirmó que esto afecta especialmente a los pacientes con pulsera amarilla (los considerados urgentes), a los que definió como "muy frágiles, enfermos crónicos, mayores, muy frágiles, efectivamente".

La ministra señaló, por otro lado, que en Lisboa y Vale do Tejo hay una población "muy carente de médicos de familia", aunque destacó el papel de la atención primaria para evitar que más personas acudan a los servicios de urgencias.

"La atención primaria durante esta temporada [de gripe] ha sido muy activa y ha sabido responder muy bien, incluso en zonas donde hay una gran escasez de médicos de familia, con varias consultas, cientos, miles de consultas en todo el país", argumentó.

La Ministra de Sanidad también rechazó la idea de que los planes de contingencia de los hospitales para situaciones como una epidemia de gripe estén sólo sobre el papel.