La subida del nivel del mar en Praia do Forte Novo, en Quarteira, en el Algarve, según Executive Digest, puso de manifiesto la vulnerabilidad de la orilla, donde hay edificios valorados en más de un millón de euros.
La situación se agravó a raíz de las tormentas que azotaron la región, concretamente en Quarteira y Vale do Lobo. Por ello, se elevó la alerta, ya que la zona no ha tenido ningún trabajo de mantenimiento de la protección costera desde hace más de una década. Según Correio da Manhã, citado por Executive Digest, hay construcciones recientes cuya seguridad depende directamente de las condiciones del mar.
En los últimos días, la arena de Praia do Forte Novo ha desaparecido en una extensión de aproximadamente dos kilómetros. Las fuertes olas despejaron la orilla que protegía los acantilados, por lo que varias estructuras quedaron expuestas a la acción directa del mar.
Según Correio da Manhã, imágenes captadas por drones pueden mostrar la reducida distancia entre la línea de agua y el edificio enclavado cerca de la orilla. El mismo medio también ha informado de que había un restaurante que se sostenía sólo con estacas de madera.
Inmuebles de gran valor
Según Executive Digest, entre las construcciones expuestas al peligro hay edificios con valores estimados entre uno y tres millones de euros. Estas infraestructuras se encuentran en una zona en la que la erosión costera ha avanzado progresiva y continuamente.
El último enarenado artificial de la playa se produjo hace 15 años y, desde entonces, no se ha realizado ninguna otra intervención, a pesar de las continuas alertas sobre la protección de la orilla.
La ubicación de Praia do Forte Novo también contribuye al problema, según destaca Executive Digest. La playa está situada en una zona alejada de la zona urbana, sin la protección de infraestructuras que puedan aliviar el impacto de la fuerza de las olas.
En esta zona, predominan los acantilados cortos y blandos, que son golpeados con frecuencia por el mar, por lo que es habitual observar árboles con las raíces al descubierto, lo que demuestra la pérdida progresiva del territorio costero.
Zona de transición

Forte Novo es como una zona de transición entre la zona urbana de Quarteira y Vilamoura y una zona más natural, con la presencia de pinos y lagunas costeras. Este fenómeno natural hace que la zona sea sensible a los cambios en el equilibrio costero.
En la parte occidental de la zona, la densidad de la construcción contrasta con la fragilidad del territorio en la parte oriental, donde la presión del mar puede sentirse con mayor intensidad. La reducción de la anchura de la orilla se ha registrado constantemente en el litoral.
Expertos y municipios vienen alertando sobre la necesidad de intervenciones urgentes en la zona, y el escenario actual refuerza la percepción de que, sin medidas de contención, la subida del nivel del mar puede comprometer el patrimonio construido.
No obstante, la Praia do Forte Novo sigue siendo accesible en coche o a pie.






