En su intervención en el Parlamento el miércoles 7 de enero, el ministro subrayó que la cifra es todavía una estimación y que aún no es definitiva. "El coste presupuestario es difícil de calcular, ya que depende del número de inmuebles que se pongan en el mercado y de sus precios, pero estimamos que estará entre 200 y 300 millones de euros", dijo, en respuesta a una pregunta del diputado del PCP Alfredo Maia.
Hasta ahora, el Gobierno se había negado a facilitar estimaciones sobre el paquete fiscal, presentado en diciembre y destinado a aumentar la oferta de viviendas en el mercado. Joaquim Miranda Sarmento se dirigía a la Comisión parlamentaria de Presupuestos, Finanzas y Administración Pública. Estaba previsto que las medidas se debatieran en el Parlamento el viernes 9 de enero.
Durante la comparecencia, el ministro recordó que el paquete incluye una reducción del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) al 10 por ciento de los contribuyentes que ganen hasta 2.300 euros, un régimen fiscal de plusvalías más favorable para quienes compren viviendas para alquilarlas o pongan inmuebles en venta en el mercado, y una rebaja del IVA de la construcción del 23 al 6 por ciento.
El Gobierno argumenta que estas medidas pretenden fomentar la entrada de más inmuebles en el mercado inmobiliario, contribuyendo a aliviar las restricciones de la oferta.
En diciembre, Cláudia Reis Duarte, Secretaria de Estado de Asuntos Fiscales, describió el paquete como "un choque fiscal muy ambicioso", al tiempo que sostenía que tendría un "impacto presupuestario limitado en 2026".





