Este proyecto pretende hacer frente a la escasez de apoyo a las personas con discapacidad intelectual, ya que solo el 37% tiene acceso a atención especializada, lo que repercute profundamente en el desarrollo, el bienestar y la inclusión social.

El centro, cofinanciado a través del Plan de Recuperación y Resiliencia, entrará en funcionamiento en marzo y ofrecerá terapias especializadas, atención residencial y formación para la inclusión.