"Estoy dispuesto a asumir riesgos, a soportar el impacto del período de transición y creo que este camino dará resultados, porque a partir del momento en que haya una mayor oferta en el mercado de la vivienda, sea para alquiler o para compra, me parece que la moderación de los precios será inevitable", afirmó el jefe de Gobierno durante el debate quincenal en la Asamblea de la República.
Montenegro respondía así al diputado del Bloco de Esquerda, Fabian Figueiredo, que denunció "la mayor crisis inmobiliaria de la historia" del país.
En una intervención en la que utilizó jerga futbolística, el diputado del Bloco de Esquerda calificó el programa sectorial anunciado por el Gobierno de "sonoro gol en propia puerta".
"El presidente del Gobierno quiere ahora bajar los impuestos a los fondos inmobiliarios y a las constructoras porque cree que un milagro resolverá la crisis de la vivienda. Creó un curioso concepto de alquiler moderado que puede llegar hasta los 2.300 euros (...), lo que en la vida concreta de los portugueses es el desahucio", criticó Figueiredo.
El miembro del Bloco de Esquerda cuestionó al Primer Ministro si está "dispuesto por fin a escuchar las recomendaciones de la Comisión Europea, que ya le ha mostrado la tarjeta amarilla y pide que se regule el exceso de turismo en los alojamientos locales, y de la OCDE, que pide un sistema fiscal que acabe con el problema de las viviendas vacías, o va a continuar con políticas que dejan la puerta abierta a la especulación inmobiliaria".
Montenegro afirmó que las medidas del Gobierno para el sector "son arriesgadas" e "implican un periodo de transición, que no implica resultados inmediatos".
Tras la declaración navideña del Primer Ministro, en la que pidió a los portugueses "una mentalidad de Cristiano Ronaldo", el diputado del Bloco de Esquerda dijo que lo que se necesita no es "un coach mental en São Bento (residencia oficial del Primer Ministro), sino un líder centrado en resolver los problemas de salud y en garantizar que los portugueses puedan pagar sus casas".
"Sabemos que el país no necesita un coach mental en São Bento, pero quizá sí en la sede del Bloco de Esquerda. Pero no quiero interferir en eso", replicó.
La diputada del PAN (Personas-Animales-Naturaleza), Inês Sousa Real, continuó con las alusiones futbolísticas, afirmando que "tarde o temprano, el pueblo portugués sacará tarjeta roja" al jefe del Gobierno, cuestionando al Primer Ministro sobre si "dará prioridad a las urgencias médicas, mejorará la respuesta de los servicios públicos con recursos e inversiones, y cuándo habrá una supervisión efectiva del bienestar animal".
Montenegro afirmó que el Gobierno está "cumpliendo con todas las áreas de reforma" y analizando las propuestas presentadas por la comisión técnica independiente y otros agentes, entre ellos un partido de la oposición, "para integrarlas en la idea [del Ejecutivo] de mejorar la agilidad del sistema para una mayor capacidad de respuesta".
Por otro lado, afirmó que "el cambio en la supervisión no implicó una disminución de la capacidad de la administración pública para promover políticas de bienestar animal, sino todo lo contrario".







