Según datos de la encuesta de acceso a la sanidad de la Nova School of Business andEconomics, entre 2022 y 2025 disminuyó la probabilidad de utilizar exclusivamente la sanidad pública, aunque la gran mayoría (83,52%) de la población siguió confiando exclusivamente en el SNS.
Entre 2022 y 2025, la probabilidad de uso exclusivo del SNS disminuyó del 90% al 82%, lo que, según la investigadora Carolina Santos, "puede reflejar las dificultades de acceso a la asistencia sanitaria del SNS."
Los datos también muestran que, en 2025, el 15% de la población encuestada tenía un médico de familia del sector privado, lo que indica que los portugueses buscan alternativas para superar las barreras de acceso a la sanidad pública.
En el SNS, los servicios más solicitados son los de atención primaria. Los investigadores también destacan el "aumento significativo" en el uso de la línea de ayuda 24 del SNS, debido a la expansión del programa "Llama primero, salva vidas", que contribuyó a reducir la demanda de servicios de urgencias en el SNS.
También informan de que la reducción de las visitas a urgencias en el SNS no se tradujo en un aumento de la demanda de servicios de urgencias en el sector privado, sino en un mayor uso de la atención primaria en el SNS y de las consultas en el sector privado.
Los datos indican que el porcentaje de personas que buscan ayuda profesional y contactan con el sector privado aumentó del 11,8% en 2023 al 15,5% en 2025. También muestran que, ante una enfermedad, las personas que tienen un médico de cabecera en el sector privado son más propensas a buscar asistencia sanitaria profesional únicamente en el sector privado.
A la pregunta de si existe el riesgo de que la gente se desvíe hacia el sector privado y de que el SNS preste cada vez más asistencia sanitaria a los más desfavorecidos, el investigador se muestra de acuerdo y subraya que este escenario "no es el ideal".
"Evidentemente, no es deseable una sociedad en la que el SNS sea el proveedor de asistencia sanitaria para toda la población residente, independientemente de sus condiciones económicas", afirma Carolina Santos.
La investigadora también añadió otra dimensión: "Todos contribuimos al SNS a través de los impuestos, y quienes no pueden acceder a él y acaban, a través de gastos directos o de seguros privados voluntarios, accediendo a la sanidad en el sector privado están incurriendo en gastos duplicados."
"Siempre hay impuestos que se siguen destinando al Servicio Nacional de Salud", recordó.
La encuesta de acceso también muestra que, entre 2023 y 2025, la percepción de haber sido tratado con dignidad, compasión y respeto aumentó significativamente para la población de 80 años o más, con un 85% que reportó una experiencia positiva (70% en 2013).
Aun así, los investigadores subrayan que, a nivel mundial, la satisfacción con la humanización de los cuidados sigue estando por debajo de los niveles registrados durante los periodos pandémico y prepandémico.
"La escasez de recursos y los fracasos que han aparecido en los medios de comunicación tenderán, de hecho, a afectar a la noción de ser tratado con dignidad, compasión y respeto", considera la investigadora.






