"Las exigencias reglamentarias de seguridad y certificación, (...) y todas las pruebas de seguridad obligatorias hacen que, aunque la línea esté lista antes de fin de año, sólo estará disponible para uso comercial y por el público a finales del primer trimestre de 2027", reveló Emídio Gomes.
El presidente de la empresa de transportes hablaba a los periodistas al final de una reunión de trabajo con el ejecutivo del Ayuntamiento de Oporto, que tuvo lugar esta tarde en el Ayuntamiento, y calificó el retraso de "gran noticia".
La entrada en servicio de la Línea Rosa del Metro de Oporto estaba prevista inicialmente para 2024, pero el plazo se pospuso posteriormente.
"Suponemos que la línea estará a disposición del público en marzo de 2027, lo que significa que lleva seis años en construcción", añadió.
Emídio Gomes reconoció que "hubo circunstancias que justifican parte de lo ocurrido", citando como ejemplo "los gravísimos e imprevistos problemas de construcción en el tramo entre la rotonda de Boavista [Praça de Mouzinho de Albuquerque] y la Praça da Galiza".
Entre el coste final del proyecto - "300 y pico millones"- y las obras adicionales, el coste final total de este proyecto ascenderá a 420 millones de euros.
Se trata de una línea cuyo trazado es enteramente subterráneo entre São Bento y la Casa da Música, en Oporto, incluyendo las estaciones intermedias de Hospital Santo António y Galiza, así como un ramal de conexión con la línea principal, que, tras varios retrasos, estaba previsto concluir en el primer trimestre de este año.
Desde el Partido Socialista, el concejal Manuel Pizarro elogió la vuelta al "diálogo abierto, transparente y riguroso" entre el municipio y Metro do Porto y reveló que la empresa de transportes se ha comprometido a sacar "lo antes posible" a concurso la construcción de un ascensor que conecte la futura estación de Praça da Galiza con el Centro Materno-Infantil do Norte.
El único concejal de Chega, Miguel Corte-Real, que solicitó esta reunión para hablar del proyecto del metrobús, se mostró "confiado" en los plazos fijados por la administración de Metro para la entrada en funcionamiento de la Línea Rosa.
"A esta administración hay que darle el beneficio de la duda. No estoy contento con lo que nos dijeron, pero estoy contento de que nos hayan dicho algo y de que se hayan comprometido", afirmó.
El alcalde, Pedro Duarte, se congratuló de la "relación completamente diferente" entre el nuevo ejecutivo y la nueva administración de Metro, pero aseguró que estará "muy vigilante", ya que "la ciudad no tolera más retrasos". El 9 de enero, Emídio Gomes se comprometió a resolver todos los obstáculos de superficie relacionados con la construcción de esta línea hasta São João antes del 24 de junio.







