Paralelamente, el Instituto Pedro Nunes, en Coimbra, coordinará el segundo centro, creando una red nacional de apoyo al emprendimiento espacial que sitúe al país en un nuevo nivel de competitividad tecnológica.

Este anuncio va mucho más allá de la creación de otros dos hubs de apoyo a startups. Representa la consolidación de una visión nacional a largo plazo de la ciencia, la innovación y la soberanía tecnológica. El espacio ya no es sólo un ámbito científico, sino que se ha convertido en una infraestructura económica crítica con un impacto directo en la comunicación, la energía, el clima, la defensa, la movilidad, los datos y la inteligencia artificial. Cada país que construye capacidades en este sector está, en la práctica, invirtiendo en su autonomía económica y en su posicionamiento geopolítico. Portugal lo está haciendo ahora claramente.

El nuevo ESA BIC Tagus+, en Oeiras, será coordinado por Técnico, a través de la Asociación para el Desarrollo del Instituto Superior Técnico, en colaboración con la Incubadora Taguspark, el Técnico Venture Lab, la Incubadora de la Escuela del Mar de las Azores, el Ayuntamiento de Oeiras, CEiiA y el bufete de abogados Vieira de Almeida. En Coimbra, ESA BIC Centro+, liderado por IPN, integra a socios regionales y asegura una amplia cobertura territorial, en línea con las prioridades de desarrollo inteligente y especialización del país.

El funcionamiento en paralelo de dos centros refuerza sustancialmente la capacidad nacional de incubación y aceleración de empresas tecnológicas en el sector espacial. Cada centro podrá apoyar hasta seis startups al año, con financiación garantizada mediante suscripción portuguesa en la ESA y socios locales. La dotación financiera global se acerca a los 2,8 millones de euros, pero el impacto real va mucho más allá del valor directo de la inversión. El programa ofrece acceso a tutorías especializadas, infraestructuras de laboratorio, redes internacionales y, sobre todo, a las cadenas de valor de la propia Agencia Espacial Europea.

Este movimiento forma parte de una trayectoria coherente. Entre 2014 y 2024, el programa ESA BIC Portugal apoyó a más de 60 empresas, muchas de las cuales operan hoy en mercados internacionales de alta complejidad tecnológica. La nueva fase representa un salto cualitativo: más escala, mayor capilaridad territorial y una integración aún más profunda en el ecosistema europeo de innovación.

El simbolismo de este momento se ve reforzado por una hazaña histórica reciente. En el campus Técnico de Oeiras se construyó el ISTSat-1, el primer satélite desarrollado íntegramente en Portugal, lanzado en julio de 2024 y actualmente en órbita. El vínculo entre la investigación académica, la ingeniería aplicada, el espíritu empresarial y el mercado mundial ya no es teórico, sino práctico, visible y mensurable.

Portugal crea así las condiciones para retener talentos, atraer inversiones y generar empleos altamente cualificados en uno de los sectores más estratégicos del siglo XXI. El país se posiciona no como usuario de tecnología, sino como productor de soluciones de alto valor añadido, integrando ciencia, industria e innovación en una cadena económica completa.

En un contexto internacional marcado por la creciente competencia tecnológica, esta apuesta por el espacio representa una de las decisiones más inteligentes y estructuradoras de la política económica nacional de los últimos años. El futuro de la economía mundial está cada vez más ligado al dominio del espacio, y Portugal decidió, con visión y coraje, formar parte de ese futuro.