La prueba fue realizada el 19 de noviembre por el Instituto de Plasmas y Fusión Nuclear(IPFN), una unidad del IST, en un equipo que "ayudará a estudiar fenómenos que sólo ocurren cuando se viaja varias veces por encima de la velocidad del sonido", como los asociados a la reentrada de cohetes y naves espaciales en la atmósfera terrestre o a la exploración de las atmósferas de planetas como Marte, Venus y Júpiter o la luna Titán de Saturno.
En un comunicado, el IST afirma que la prueba, realizada en "condiciones reales" en el tubo de choque ESTHER, situado en el campus de Loures, marca "la entrada de Portugal en la capacidad experimental para estudiar estos fenómenos".
El Técnico explica que el tubo de choque, operado a distancia por razones de seguridad, "implica condiciones físicas exigentes, concretamente el uso de mezclas de hidrógeno, oxígeno y helio a presiones muy elevadas".
El "flujo hipersónico" producido corresponde a velocidades cinco o más veces superiores a la del sonido en el aire, elevando el gas a "temperaturas y presiones extremas".
La temperatura supera la de la superficie del Sol, y la luz de la onda de choque generada se asemeja a un destello de estrellas fugaces.
Según el IST, el equipo deberá, a medio plazo, apoyar la planificación de misiones de la Agencia EspacialEuropea (ESA), de la que Portugal es Estado miembro, y "contribuir al desarrollo de las competencias nacionales en el campo hipersónico, mediante asociaciones con instituciones académicas y empresas portuguesas".






