Como se anunció, el 22 de enero, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, el Gobierno decidió reclasificar el Instituto de Movilidad y Transportes como Instituto Público de Tipo B, "reconociendo así el tamaño y la complejidad de sus responsabilidades".
También se creará la carrera profesional de inspector y se concederán primas de productividad, y "las audiencias obligatorias con los sindicatos están previstas para las próximas semanas", según el Ministro de Infraestructuras, Miguel Pinto Luz.
El Gobierno también decidió transferir todas las ventanillas del IMT a centros de atención al ciudadano, con el objetivo también de "facilitar la instalación de centros de inspección en territorios de baja densidad, asignando a los municipios la iniciativa de abrir un concurso por parte del IMT."
Asimismo, dentro del IMT, el Gobierno pretende dotarse de una plataforma única que sustituya a decenas de herramientas dispersas, priorizando los canales digitales.
El paquete también incluye trasladar todas las inspecciones del IMT a los Centros de Inspección, con el objetivo de reducir los tiempos de respuesta a ciudadanos y empresas a través de la red de centros de inspección.
El Ejecutivo también ha decidido asignar al IMT la supervisión de modos de transporte como metros, trenes ligeros turísticos, redes ferroviarias aisladas, metros ligeros, ascensores y funiculares.
"Este Consejo de Ministros aprobó la conclusión de toda la definición del IMT como entidad de autorización y supervisión de estos modos de transporte", subrayó Pinto Luz.








