La asociación público-privada ahora lanzada abarca el diseño, la construcción, la financiación y el mantenimiento del tramo Oiã-Soure de la línea de alta velocidad Oporto-Lisboa, con una duración de 30 años, incluyendo cinco años de desarrollo y 25 años de disponibilidad.
La carga máxima autorizada en valor actual neto es de 1.603 millones de euros, referidos a diciembre de 2023, con pagos divididos entre 2026 y 2056, estando previsto el inicio en julio de 2026.
Además, el Gobierno autorizó un gasto de hasta 600 millones de euros para proyectos, expropiaciones, implantación de obras y supervisión de las mismas, subvencionables con fondos comunitarios.
Este relanzamiento se produce tras la anulación de la primera licitación en 2024 debido a la exclusión de la única propuesta presentada.
Según IP, la inversión total asociada a la APP2 asciende a unos 2.400 millones de euros y abarca aproximadamente 60 kilómetros de nueva línea de alta velocidad, así como 18 kilómetros de conexiones con la red ferroviaria convencional, incluidas las intervenciones en la Línea Norte.
Durante la presentación de la licitación, que tuvo lugar hoy en Culturgest, en Lisboa, el presidente de IP, Miguel Cruz, afirmó que el lanzamiento de la PPP2 marca "el inicio de una nueva etapa concreta" en el desarrollo de la alta velocidad ferroviaria en Portugal, destacando los beneficios en términos de movilidad, cohesión territorial, competitividad económica y sostenibilidad medioambiental.
Según IP, el proyecto reducirá aproximadamente 5 millones de toneladas equivalentes de dióxido de carbono hasta 2050, promoviendo la transferencia de pasajeros y mercancías del transporte por carretera y aéreo al ferrocarril, con hasta 60 servicios diarios y un crecimiento del transporte de mercancías de más de 8 millones de toneladas.
IP también indicó que la línea ferroviaria de alta velocidad Oporto-Lisboa se desarrollará a través de tres asociaciones público-privadas, con la primera, entre Oporto y Oiã, ya contratada, y la tercera, entre Soure y Carregado, con el proceso de evaluación de impacto ambiental finalizado y la licitación prevista para el primer semestre de 2026.
En el ámbito del desarrollo de la red ferroviaria de alta velocidad, IP también informó sobre el eje Lisboa-Madrid, señalando que el tramo del tercer cruce del río Tajo se encuentra en la fase final de desarrollo y será sometido a evaluación de impacto ambiental en los próximos meses.
Según la empresa, se está trabajando con los municipios de Lisboa y Barreiro en los accesos norte y sur de la futura travesía, así como con ANA - Aeroportos de Portugal y el Instituto de Movilidad y Transportes en la coordinación del acceso ferroviario al nuevo aeropuerto Luís de Camões.
El Ministro de Infraestructuras, Miguel Pinto Luz, afirmó que el lanzamiento de la licitación refleja "el cumplimiento de una visión estratégica" y argumentó que la alta velocidad ferroviaria constituye "una oportunidad que el país no puede dejar escapar", destacando su confianza en la ingeniería y las empresas nacionales para ejecutar el proyecto.








