El accidente se produjo en Carrickmaquigley (Irlanda) y provocó la pérdida de varios cangrejos con destino a Portugal. Según el Donegal Daily, el conductor del vehículo no resultó herido.

La horda de crustáceos, valorada en unas 50.000 libras, se redujo considerablemente tras el accidente, a pesar de los esfuerzos por recoger el mayor número posible de cangrejos.

Un empleado de la empresa contratada para recoger los crustáceos, Odhran McLaughlin, declaró al Donegal Daily que unas 80 personas, tanto de su empresa como ciudadanos locales, unieron sus fuerzas para intentar devolver la carga al contenedor y poder exportarla a Portugal.

Al parecer, los cangrejos desaparecidos murieron durante el accidente y/o lograron escapar.