Los proyectos de ley de Chega, IL, BE y Livre, que pretenden reducir el IVA de las bombonas de butano y propano, fueron enviados a comisión sin votación, al igual que una iniciativa del PS que pretende crear un "régimen jurídico para definir el precio del gas", entre otras medidas.
Los únicos textos aprobados fueron dos proyectos de resolución -es decir, sin fuerza de ley- del PSD y del PAN.
Los socialdemócratas recomiendan al Ejecutivo que adopte medidas "para reforzar la competencia, la transparencia y la accesibilidad" en este mercado, y el PAN pide al Gobierno que haga "más accesible a las familias el acceso al gas envasado."
Durante el debate, propuesto por el PCP (Partido Comunista Portugués), el comunista Alfredo Maia defendió fijar el precio del gas envasado en 20 euros, criticando que en Portugal el precio de la bombona ya supera los 30 euros y argumentando que esto también ocurre en Madeira y las Azores.
Advirtiendo de que está en juego el universo de más de dos millones de familias, especialmente las de rentas más bajas, Alfredo Maia subrayó que "no sirve de nada lamentarse de la pobreza, o inventar conceptos como pobreza energética, pero negarse a intervenir sobre los factores económicos que la generan: por un lado, los bajos salarios y pensiones; por otro, los beneficios astronómicos de las empresas energéticas".
Sin embargo, la idea de fijar precios acabó siendo rechazada por la gran mayoría de las demás bancadas, empezando por el diputado chega Rui Afonso, que criticó la "vieja receta del control de precios" y defendió la reducción del IVA al 6%, "tratando este bien esencial como lo que realmente es".








