En declaraciones a la agencia de noticias Lusa a las 10:50 horas de hoy, Paulo Mariano, vicepresidente de la comunidad portuaria de Figueira da Foz, explicó que el buque de carga general Eikborg, de bandera holandesa, está sin mandos, sin timón y a la deriva, navegando sólo para mantenerse a flote, marcha atrás, a la espera de remolcadores que tendrán que desplazarse desde el puerto de Leixões, ya que no hay ninguno en Figueira da Foz ni en Aveiro.
"El barco no tiene timón. En este momento, está a la deriva. Está intentando mantener algún rumbo, navegando hacia atrás, está retrocediendo, lo que es contraproducente, pero es la única solución que tiene [el capitán], intentar controlar el barco, hasta que alguien venga al rescate", dijo Paulo Mariano.
Calificó la situación como "la tormenta de las tormentas", advirtiendo del peligro de hundimiento del carguero de 89 metros, con el previsible empeoramiento de las condiciones del mar: "Porque, si empieza a hacer agua en la sala de máquinas, puede hundirse. Estamos a punto, y no exagero, de que ocurra una tragedia", advirtió.






