La declaración surgió durante un debate sobre el tema de la inmigración, en el que Ventura afirmó que "el debate está completamente sesgado" y que "la economía necesita [inmigrantes] porque paga mal a los que quieren trabajar y ha creado una cultura del subsidio en la que mucha gente piensa que es mejor no trabajar que trabajar, y esto ha provocado una demanda brutal de mano de obra".
El candidato argumentó que "la demanda de mano de obra no puede significar sustitución de población, ni lo que está ocurriendo en otros países, como Francia, Bélgica y Alemania".
"Quizá por eso gané las elecciones en esos países con un 40%, porque saben lo que no puede pasar aquí, que es lo que pasó allí", concluyó.
Consultando la página web de la Secretaría General del Ministerio del Interior, se observa que André Ventura ganó entre los emigrantes, con el 40,93% de los votos, y obtuvo resultados superiores al 40% en África, América y Europa, pero no superó el 16,65% en Asia y Oceanía, donde Luís Marques Mendes lideró.
Sin embargo, en Europa, en los tres países mencionados, sólo ganó en Francia, con el 60,46% de los votos, no superando el 22,25% en Alemania, donde Seguro quedó primero con el 36,16%, y el 19,61% en Bélgica, donde el ganador fue también Seguro con el 38,93% de los votos.
A pesar de liderar entre los emigrantes portugueses residentes en Europa con un 40,98%, frente al 24,74% del segundo más votado, António José Seguro, Ventura sólo quedó en primer lugar en cinco países: Andorra, Francia, Luxemburgo, Serbia y Suiza.







